Nueva obra vicentina en Copiapó

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En la Parroquia Santísima Trinidad de Paipote en Copiapó, se ha instalado una comunidad de la Congregación de la Misión, para atender pastoralmente esa parroquia, trabajar con la Familia Vicentina de la zona y colaborar, en general, con la acción apostólica de la Diócesis de Copiapó.

El P. Gerardo Díaz viajó a esa ciudad en la segunda quincena de febrero y a comienzos de marzo se le unió el P. Cristian Villalón. Ambos conformarán el equipo que lleva la presencia misionera vicentina, en la que será la presencia más nortina de la provincia de Chile.

El día 20 de marzo estaba programada la toma posesión del P. Gerardo como párroco, la presentación de los misioneros y a firma del contrato entre la Diócesis y la Congregación. Iba a ser un significativo evento eclesial y vicentino, pero las medidas recomendadas para evitar la propagación del Covid 19, provocaron la cancelación del acto. Sin embargo, el Administrador Apostólico de la Diócesis. P. Jaime Pizarro, leyó el Decreto de nombramiento como párroco en favor el P. Gerardo Díaz y de vicario parroquial en favor del P. Cristian Villalón, en una Eucaristía celebrada junto a la Comunidad de las Hijas de la Caridad, en la casa de éstas, el mismo día 19 de marzo.

P. Pablo Vargas nombrado Vicario de Pastoral de Punta Arenas

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El Obispo de Punta Arenas, Monseñor Bernardo Bastres, ha nombrado como Vicario Episcopal para la Pastoral de la mencionada Diócesis al P. Pablo Alexis Vargas Ruiz, C.M., quien contará con la colaboración, como Secretario de Pastoral de Don Julio Bórquez Águila.

Hasta ahora, las funciones hoy confiadas al P. Pablo Vargas, las cumplía el Pbro. Fredy Subiabre Matiacha, que es también Vicario General de la Diócesis.

Desde aquí envíanos a nuestro cohermano, una gozosa felicitación con los mejores deseos de que tenga éxito en estas nuevas tareas.

 

Monseñor Celestino Aós Braco asume como Arzobispo de Santiago

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En las puertas de la catedral, monseñor Celestino Aós fue acogido por los miembros del Cabildo Metropolitano, lugar en que besó una antigua cruz que preside las más importantes celebraciones en este templo, como signo de adhesión cristiana, para luego iniciar la procesión de entrada por la nave central, en medio de cálidos aplausos y gestos de afecto y cercanía de los cientos de fieles que repletaron el templo.

Antes del inicio de la misa, el Nuncio Apostólico, monseñor Alberto Ortega, leyó el documento del Papa Francisco que establece al nuevo Arzobispo de Santiago, «dado que fuiste bien formado en la familia de los Capuchinos (…) y que eres idóneo para presidir esta grey y para regirla prudentemente». Finalmente, el Pontífice se muestra confiado en que «tú podrás mostrar a todos el rostro de Cristo y su bondad».

Iglesia, morada de diálogo ante crisis moral y social

A continuación, a nombre de la Iglesia en Santiago, entregó su saludo el presbítero Jerónimo Walker,quien dio gracias a Dios «por la vocación y presencia de don Celestino entre nosotros (…) Dios pone en su corazón infinidad de personas y comunidades: laicos, sacerdotes, obispos, religiosas, diáconos, catequistas», como también la labor evangelizadora en colegios, universidades, hospitales, cárceles, etc.

Más adelante el padre Jerónimo expresó: «Nos preocupa el quiebre social de Chile. Es una crisis social y moral. Hay una abismal desigualdad en salud, educación, sueldos y pensiones. Eso humilla y aplasta a Cristo. Una indiferencia pasiva sería una bofetada sacrílega al Cristo pobre. Eso es tan hiriente como la violencia contra un ser humano». Y afirmó: «El diálogo es el principio más importante de la vida social y la Iglesia quiere ser morada del diálogo, sacramento de unidad y de justicia».

Finalmente, el padre Jerónimo Walker manifestó: «En este Santiago llagado y amado queremos trabajar, guiados por usted, nuestro arzobispo. Queremos convocar a muchos, a todos, a tener la alegría de ser constructores del Reino».

Terminado este saludo, subieron al altar los obispos auxiliares, vicarios, la hermana del obispo, Mercedes Aós y su esposo, religiosas, el rector de la Universidad Católica, Ignacio Sánchez, representantes de cofradías, colegios, movimientos y de toda la actividad pastoral arquidiocesana, para entregar su saludo al nuevo pastor de Santiago.

Somos hijos amados de Dios

En su homilía, monseñor Aós indicó que «Jesucristo vive en el tiempo; el tiempo es de Dios; suya es la eternidad y el tiempo. Y Dios sabe cuándo es el momento preciso para cada cosa, para cada paso en el plan de Dios». Luego sostuvo que «cada cristiano, usted y yo, fuimos bautizados un día. Y en la fe la comunidad cristiana entendió cómo se decía sobre nosotros: ‘Este es mi hijo, esta es mi hija’. Ya nada ni nadie nos quitará esa dignidad, ese carácter: soy hijo amado de Dios. Nos desfiguramos con nuestros propios pecados, nos combaten desde fuera con criterios y acciones de violencia, injustica, corrupción, ridiculización». Sin embargo, agregó que «el Bautismo nos hizo criaturas nuevas (Gal 6, 15), y nos regaló la libertad de los hijos de Dios». Afirmó monseñor Aós que «estamos llamados a vivir y conducirnos de modo nuevo, somos libres para amar a todos, incluso a los que nos persiguen y calumnian, como lo hizo Jesús que pasó haciendo el bien a todos».

El arzobispo indicó sentirse unido y agradecido al Papa Francisco, a la Conferencia Episcopal, a sus obispos auxiliares, al presbiterio, a los diáconos, religiosos y religiosas, a las familias, a los capuchinos y a la diócesis de Copiapó, donde se inició como obispo.

Que ningún cristiano se sienta observador o condenador

Después, el Arzobispo de Santiago expresó: «Pasamos por días de agitación, de división y ataques (la división, la injusticia, la mentira, la violencia, son contrarios a nuestra condición cristiana, a nuestro compromiso bautismal). La palabra de Dios nos ha repetido que «en cualquier nación, el que lo teme y obra con rectitud es agradable ante Dios. Dios envió su Palabra anunciando a los Israelitas la Buena Noticia de la paz por medio de Jesucristo, que es el Señor de todos» (Hechos 10, 35-36). Ningún cristiano puede quedarse de observador, menos aún de censor o de condenador; todos debemos preguntarnos ¿qué es la voluntad de Dios para mí? o con frase más familiar ¿qué haría Cristo en mi lugar?», intervención que sacó aplausos espontáneos en la asamblea.

Profesión de Fe y Fidelidad

Previo a la celebración de la Eucaristía, monseñor Celestino Aós hizo solemne Profesión de Fe y de Fidelidad a la Iglesia, en la Sala Capitular de la Catedral Metropolitana, en una breve ceremonia que presidió el nuncio, monseñor Alberto Ortega. El representante papal señaló que «es una alegría para todos esta celebración de hoy de toma de posesión del Arzobispo de Santiago, es una fiesta para todos».

Enseguida, el nuevo Arzobispo de Santiago leyó en forma solemne que «profeso todas y cada una de las verdades que están contenidas en el Símbolo de la Fe, a saber: Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra…». Y así siguió proclamando el texto del Credo de Nicea, Constantinopla, que es más largo que el texto se reza habitualmente.

Luego, monseñor Celestino Aós hizo su Promesa de Fidelidad y Obediencia «a la Iglesia Católica y al Romano Pontífice», como también prometió realizar con eficiencia el encargo apostólico hecho de «enseñar, santificar y gobernar al Pueblo de Dios en comunión jerárquica con la cabeza y los miembros del Colegio Episcopal».

Terminada le lectura de esta profesión y promesa de fidelidad, el Arzobispo de Santiago firmó los textos de estos documentos y enseguida hizo otro tanto el Nuncio de Su Santidad, de lo cual fueron testigos los miembros del Cabildo Metropolitano y obispos de otras diócesis y eméritos presentes.

 

Fuente: Comunicaciones Santiago

Mensaje de la Conferencia Episcopal sobre la situación que vive el país

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¡Chile no puede esperar!

A los que tienen responsabilidad política y social

A todos los hombres y mujeres de buena voluntad

1. En esta hora compleja de nuestra historia, como hijos de Dios en esta tierra, como ciudadanos y pastores, humildemente apelamos a la generosidad de todos para anteponer a cualquier ambición personal o grupal el bien común de la patria, la que nos debiera congregar como una sola familia.

2. ¡Por amor a nuestra patria terminemos con la violencia! Ante las denuncias por violaciones a los derechos humanos, personas fallecidas, heridas, vandalismo, saqueos, destrucción de infraestructura pública y privada, pedimos con fuerza e insistencia que cese todo tipo de violencia, venga de donde venga. No olvidemos que nuestra historia nos enseña el grave daño que el quiebre de la institucionalidad y la transgresión sistemática de la dignidad de las personas han dejado en muchos conciudadanos y en el alma de Chile.

3. ¡El respeto y el diálogo son hoy una urgencia! En el actual escenario, en que se ha invitado a una amplia reflexión sobre una nueva Constitución, es imprescindible un diálogo nacional sin exclusiones, amplio, participativo y diverso, que no sólo integre a los actores políticos, sino también a todos los hombres y mujeres de buena voluntad; que involucre a los movimientos y organizaciones sociales y laborales, siguiendo el legítimo cauce institucional. La amistad cívica, la justicia y el respeto a la institucionalidad son la condición esencial de la convivencia y de la reconstrucción del tejido social.

4. “¡El fruto propio de la justicia es la paz!” (cfr. Is. 32, 17). ¡Chile no puede esperar! Todos tenemos que hacer nuestros mejores esfuerzos para derribar los muros que nos separan y tender los puentes que nos permitan encontrarnos y construir un pacto social que nos conduzca a un futuro con más justicia, con paz y dignidad, donde nadie se sienta excluido del desarrollo humano integral.

Como lo hicieron nuestros padres de la Patria, ponemos a Chile en manos de la Virgen del Carmen, sabiendo que ella nunca dejará de escuchar el clamor de su pueblo.

LOS OBISPOS Y ADMINISTRADORES DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE

Lo Cañas, 12 de noviembre de 2019.

Obispos piden respetar derechos de las personas y evitar más derramamiento de sangre para reconstruir la paz social

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En una nueva declaración pública desde el estallido social de la última semana, el Comité Permanente del Episcopado dice compartir la «esperanza de tantos que anhelan el pronto restablecimiento del orden público y confiamos en el juicio de la autoridad que se ha comprometido a terminar las medidas de excepción establecidas».

La declaración fue hecha pública la tarde de este jueves 24 de octubre y lleva por título «Levantarnos de la mano de la justicia y del diálogo». La firman los cinco obispos del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile.

Los obispos recuerdan su declaración del sábado 19 de octubre “Cuidar la convivencia: la paz es fruto de la justicia”, en la que hacían presente la necesidad de “comprender el profundo malestar de personas y familias que se ven afectadas por injustas desigualdades, por decisiones arbitrarias que les afectan en su vida diaria y por prácticas cotidianas que consideran abusivas, porque lesionan especialmente a los grupos más vulnerables”. Junto con condenar la violencia, dijimos también que “tenemos que hacernos cargo de entender las raíces de esa violencia y trabajar con urgencia para prevenirla, detenerla y generar formas pacíficas de hacerse cargo de los conflictos”.

Agenda social con participación ciudadana

En su mensaje de este jueves, los obispos valoran los gestos de autoridades y dirigentes que han procurado acoger las demandas expresadas por diversos sectores. «La mayor responsabilidad la tienen quienes ocupan cargos de dirigencia en la vida política y social. Es necesario confiar en su buena fe y su capacidad de llegar a acuerdos. Confiamos en que la agenda social se pueda ir construyendo con amplia participación ciudadana. La ciudadanía espera altura de miras de todos sus líderes, y sólo el diálogo fundado en una auténtica amistad cívica podrá superar las legitimas diferencia entre sectores, lo cual contribuirá a la pacificación de los ánimos».

Respetar los derechos de todas las personas, evitar más derramamiento de sangre

Agregan los pastores que «la vida de todos quienes vivimos en Chile y el respeto a la dignidad y los derechos de cada persona y la inculcación de sus deberes ha de ser una preocupación de todos nosotros. Unidos al dolor de los familiares de quienes han perdido la vida y de tantos que han resultado heridos, llamamos a todas las personas que se están manifestando y a los organismos y autoridades competentes a velar por el respeto de los derechos fundamentales, el trato ajustado a derecho de las personas detenidas y el respeto a los servidores públicos llamados a mantener el orden y la seguridad de acuerdo a las normas que la ley consagra».

Y añaden: «Evitar más derramamiento de sangre tiene que ser para todos la principal motivación en este momento para construir efectivamente la paz social. Los caminos de vida y unidad jamás se construyen con la muerte de compatriotas ni atropellando la dignidad de las personas, de todas las personas, independiente de su condición».

Levantarse desde la humildad y el diálogo, evitando toda violencia

Los obispos comparten «la esperanza de tantos que anhelan el pronto restablecimiento del orden público y confiamos en el juicio de la autoridad que se ha comprometido a terminar las medidas de excepción establecidas. Chile necesita levantarse desde la humildad y la generosidad mediante un diálogo constructivo y mayoritario, propio de la democracia, dejando de lado toda violencia, venga de donde venga. En este sentido, agradecemos las palabras del Papa Francisco que en estos días nos exhorta a que a través del diálogo se pueda trabajar para encontrar soluciones a la crisis».

Gratitud a quienes ayudan a construir el bien común

Finalmente, los obispos destacan que, en medio de la crisis que estamos viviendo, «ha habido muchas personas que han dado lo mejor de sí realizando acciones generosas para ayudar a otros, evitando la violencia y contribuyendo eficazmente en la construcción del bien común. En estos días también se han multiplicado en nuestras comunidades momentos de oración, reflexión y gestos concretos de fraternidad y servicio. Sigamos orando y comprometiéndonos, personal y comunitariamente, por la amistad cívica y la paz social en nuestro país».

La nota concluye pidiendo que la Virgen del Carmen, Madre y Reina de Chile, interceda por nosotros para que nos encontremos como hermanos, para que esta patria sea un hogar para todos.

Declaración Pública de la Conferencia Episcopal de Chile

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DECLARACIÓN PÚBLICA

Hemos conocido que el Fiscal Nacional ha decidido dejar sin efecto el Convenio Marco de Colaboración con la Conferencia Episcopal de Chile, texto que habíamos trabajado en conjunto durante varios meses y que suscribimos el 30 de abril.
Al respecto, la Conferencia Episcopal de Chile declara:

1. Nuestro único propósito al suscribir este acuerdo fue dar mayores garantías a las personas denunciantes de abuso sexual, especialmente a quienes no desean hacer su relato ante las instancias del Estado, y colaborar para que toda denuncia sea investigada por el Ministerio Público.

2. Nunca hemos buscado un trato preferente con este convenio. Nuestro objetivo fue explicitar en un documento formal con los estándares establecidos por el Ministerio Público, nuestra disposición a colaborar más allá de lo que la sola ley estipula.

3. Lamentamos que la firma de este convenio haya causado un impacto doloroso en víctimas y sobrevivientes de abuso. No era esa nuestra intención.

4. Por este motivo, comprendemos la razón de Fiscalía Nacional para tomar esta decisión. Dada la nueva situación, ratificamos nuestra voluntad de realizar todo lo necesario para aportar los antecedentes que reciba la Conferencia Episcopal y que ayuden a las instancias del Estado a esclarecer la verdad y hacer justicia.

DEPARTAMENTO DE COMUNICACIONES CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE

Santiago, 6 de mayo de 2019.
Prot. CECh 102 / 2019

Mensaje de la 50ª Asamblea General de Superioras y Superiores Mayores

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Los días 29 y 30 de abril, se realizó en la Casa de Ejercicios de Padre Hurtado, la 50ª Asamblea General de la Conferencia de Superiores y Superioras Mayores de Chile, Conferre, en la cual participó nuestro Visitador, P. Fernando Macías.

Esta 50ª Asamblea General emitió el siguiente Mensaje, dirigido a todos los miembros de las Comunidades perteneciente a Conferre:

“…Pero tu dejaste el mejor vino para el final”
(Juan 2, 10)

Hermanas y Hermanos:

1.-Reunidos en Asamblea general anual de la Conferencia de Religiosos de Chile, un gran grupo de representantes de la Vida Religiosa del país queremos acercarnos por este medio, para compartir con ustedes lo que hemos experimentado, reflexionado y caminado en este encuentro, con- templando al icono de las Bodas de Caná que nos ha propuesto la Conferencia de Religiosos de América Latina y el Caribe, CLAR, para este trienio 2018-2021.

2.- También nosotros y nosotras somos invitados con Jesús y sus discípulos a esta fiesta de alianza, vivida con alegría y entusiasmo, en la que nos encontramos sorpresivamente con María, que ya estaba allí. Bajo su mirada hemos podido reconocer, en medio de tanto bien que el Espíritu realiza a través de nuestra vocación en esta boda, la falta de vino en algunos ámbitos de nuestra propia vida religiosa: pesimismo estéril, comunidades en las que se vive el maltrato, adormecidas, con escasa llegada al mundo de los jóvenes de hoy, con abusos de poder, situaciones todas que van dejando cicatrices a personas a las que se les ha destrozado su capacidad de amar. Frente a esta realidad, nuestra fe está siendo desafiada a buscar signos de vida y esperanza, a transformar nuestros estilos de relación, a ver en los jóvenes el ahora de Dios, estar en los espacios donde ellos están y ver en cada joven una tierra sagrada donde hay que entrar a pie descalzo, a trabajar ahora en los cimientos de la reconstrucción, impulsados con la confianza y claridad con que María aconseja a los sirvientes: hagamos lo que él nos diga, hagámoslo.

3.- Como servidoras y servidores libres, también queremos llenar hasta arriba las estériles tinajas de piedra de la purificación. Nos sentimos invitados e invitadas a dejarnos guiar por este amado Jesús que nos transforma y convierte en discípulos y discípulas que escuchan, que se hacen cargo de las situaciones difíciles que enfrentamos, que servimos, que damos espacio para el protagonismo real de los jóvenes, que queremos estar atentos a las necesidades de los demás, con ojos admirados para mirar el trigo que hay en medio de la cizaña, que acompañan, que dan res- puesta y se adelantan a las necesidades de nuestros hermanos y hermanas, que comparten la vida. Así colaboramos en el surgimiento del vino nuevo que nos trae en abundancia Jesús, y que hace revivir la fiesta del Reino.

4.- Es un vino nuevo inesperado, un fruto que no hemos cultivado, y que nos lleva a valorar y comprometernos con los distintos dones de la sinodalidad que nos propone Jesús y que están creciendo entre nosotros y nosotras: la fraternidad, la complementariedad, la diversidad, la humanización, la crisis como oportunidad de vida nueva, el laicado que colaborativamente saca adelante la misión de la Iglesia en el mundo de hoy, el trabajo en redes, el permanecer en la fidelidad como lo hizo María, que permanece antes, durante y después en el proceso de la vida y el evangelio de su hijo.

5.- Hermanas y hermanos, nos sentimos llamados a continuar la fiesta del Reino. Desde nuestra Asamblea, les invitamos a la alegría y a la confianza, estando presentes, sensibles, valorando la diaconía de tantas personas que construyen en silencio la Iglesia de cada día, viviendo desde dentro las situaciones cotidianas, como María en Caná, que nos provoca a volver a centrar nuestra mirada y nuestra vida en Jesús.

 

Padre Hurtado, 30 de abril 2019

Declaración del Arzobispado de Santiago ante ataque a Iglesia San Vicente de Paúl

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El Arzobispado de Santiago lamenta el violento ataque que afectó al mediodía de ayer domingo 14 de octubre a la comunidad de la Iglesia San Vicente de Paul de la Alameda, de la Congregación de la Misión Vicentina en Chile.

En momentos en que se celebraba la Eucaristía, un grupo de desconocidos, que aparentemente participaba en una marcha, atacó a pedradas el templo, rompiendo los vidrios de la puerta de acceso al templo.

Ante estos hechos de violencia, el Arzobispado de Santiago manifiesta su rechazo y dolor. Junto con dañar parte del patrimonio histórico de la ciudad, estos actos atentan contra la dignidad de las personas y la libertad de culto de quienes llegan pacíficamente a un lugar que consideran sagrado para el encuentro con Dios.

Pedimos a quienes han realizado estos actos –que consideramos no representan en absoluto el sentir de la inmensa mayoría de la población-, reflexionar sobre la necesidad de que exista respeto y tolerancia entre todos, para construir una patria de hermanos.

Fuente: Comunicaciones Santiago

P. Fernando Macías participa en Capítulo Provincial de Hnas. de la Providencia.

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En calidad de «facilitador» el Visitador, P. Fernando Macías, participó en el Capítulo Provincial de las Hermans de la Providencia, celebrado en Santiago, los días 28 al 30 de septiembre pasado.

Este Capítulo tenía como objetivo elegir a la nueva Superiora Provincial y su Consejo y contó con la presencia de la Superiora General, Hermana Karina.

El P. Fernando ha estado acompañando todo el proceso de reparación de este capítulo, junto a la Provincial y su Consejo.