Carta del Santo Padre por el 400 aniversario de nuestra Congregación

El Santo Padre Francisco ha hecho llegar al superior general y a toda la Congregación, la siguiente carta, con motivo de los 400 años del contrato de fundación de la Congregación de la Misión.

«Rezo para que este 400 aniversario sea ocasión de alegría y de renovada fidelidad para la visión del discipulado misionero, basado en la imitación del amor preferencial de Cristo por los pobres» 

Papa Francisco

5 puntos importantes de reflexión:

1. RENOVAR LA FIDELIDAD A LA VISIÓN MISIONERA

2. INSPIRACIÓN PARA QUE LOS JÓVENES CONSTRUYAN UN MUNDO MEJOR

3. MISIÓN Y FORMACIÓN DEL CLERO

4. IMPORTANCIA DEL SERVICIO A LOS MÁS NECESITADOS

5. IMITAR EL AMOR PREFERENCIAL DE CRISTO POR LOS POBRES

 

 

La Compañía de los Sacerdotes de la Misión: la misión anglicana en el espíritu de San Vicente

La Compañía de los Sacerdotes de la Misión (CMP) es una orden anglicana que se ha entregado al servicio de las comunidades desfavorecidas desde su creación durante la Segunda Guerra Mundial. Los fundamentos de la CMP se centran en la misión, la atención pastoral y la evangelización, enraizados en las enseñanzas y el ejemplo de San Vicente de Paúl.

Orígenes y desarrollo histórico

La Compañía de los Sacerdotes de la Misión nació en los albores de la Segunda Guerra Mundial. Auspiciada por tres Comunidades Religiosas Anglicanas y el Arzobispo de Canterbury, su propósito original era proporcionar sacerdotes para atender a las poblaciones evacuadas en lugares donde no se podía disponer del grado normal de alojamiento y remuneración.

Así pues, estos Sacerdotes de la Misión tendrían que ser solteros y estar dispuestos a compartir alojamiento, medios económicos y gastos. Después de la guerra, se confiaba en que estos sacerdotes pudieran prestar servicio en las grandes barriadas de viviendas, donde los recursos eran escasos y la necesidad de atención pastoral y misión era grande.

Esto fue exactamente lo que ocurrió. Después de la guerra, los sacerdotes de la CMP, tanto en equipo como individualmente, sirvieron ejemplarmente en algunas de las zonas más necesitadas de Gran Bretaña, y también en el extranjero, en Guyana, Madagascar y otros lugares.

Lamentablemente, en la década de 1990, una crisis en la Iglesia de Inglaterra en torno a la ordenación de mujeres llevó a la mayoría de los sacerdotes de la CMP a retirarse de la Compañía y unirse a la Iglesia Católica Romana.

Para la minoría que permanecía en la Iglesia de Inglaterra, bien podría haber parecido que la vida y el trabajo de la Compañía habían llegado a su fin. Pero de esta triste situación surgió, por la gracia de Dios, un nuevo comienzo, nueva vida y crecimiento cuando la Compañía adoptó a San Vicente de Paúl como su patrón segundo, y ha crecido en una estrecha relación con la Familia Vicenciana mundial formada por congregaciones religiosas y organizaciones laicas, inspirándose y guiándose por el innovador trabajo de San Vicente de Paúl en la misión, la evangelización y el cuidado pastoral.

Espiritualidad e influencia vicenciana

San Vicente de Paúl, célebre sacerdote francés conocido por su dedicación al servicio de los pobres, se convirtió en el patrón de CMP en su etapa de renovación posterior a la década de 1990. El legado de evangelización, caridad y trabajo misionero de San Vicente resuena profundamente en la misión y espiritualidad de la CMP. Su visión del servicio cristiano enfatiza la humildad, la sencillez y la dedicación compasiva a los demás, valores que se alinean estrechamente con el espíritu de la CMP.

La conexión de la CMP con la Familia Vicenciana se ha hecho más profunda, fomentando la colaboración con congregaciones religiosas y organizaciones laicas arraigadas en la espiritualidad vicenciana. Esta afiliación amplía la comunidad de las CPM, centrada en el trabajo misionero y la justicia social, y refuerza su impacto a través de valores compartidos de humildad, colaboración y defensa de los pobres. Los sacerdotes de la CMP participan activamente en las iniciativas para aliviar la pobreza y proporcionar atención espiritual, participando en reuniones vicencianas mundiales para compartir estrategias que permitan servir mejor a las comunidades vulnerables.

Áreas de ministerio y actividades

Los sacerdotes de la CMP atienden a las comunidades en varias zonas problemáticas y desatendidas, especialmente en el Reino Unido. Trabajan en parroquias anglicanas, centros urbanos y regiones rurales, centrándose en la atención pastoral, la evangelización y la promoción comunitaria. Sus servicios incluyen:

  • Atención pastoral: Los sacerdotes de CMP proporcionan asistencia espiritual a personas y familias, atendiendo a sus necesidades materiales y emocionales.
  • Evangelización: El trabajo misionero sigue siendo una piedra angular del ministerio de la CPM, con sacerdotes comprometidos en difundir el mensaje cristiano en comunidades que puedan carecer de atención pastoral ordinaria.
  • Justicia social y abogacía: Inspirada por los ideales vicencianos, la CMP aboga por la justicia social, centrándose en los problemas que afectan a las poblaciones marginadas, como la pobreza y la falta de vivienda.

Más allá del ministerio local, los miembros de la CMP participan en misiones internacionales, continuando la tradición de la institución de llevar el ministerio anglicano a lugares necesitados de todo el mundo.

El legado y los retos actuales de la CMP

Ante el cambiante panorama social y eclesiástico, la CMP sigue evolucionando. La Compañía sigue comprometida con su misión fundacional de servir a los necesitados, al tiempo que se adapta a los nuevos retos de la Iglesia Anglicana y de la sociedad. Los miembros de la CMP están unidos por una vocación compartida de vivir con sencillez, con recursos comunitarios dedicados a apoyar la misión, reflejando su espiritualidad de inspiración vicenciana.

El impacto del trabajo de la CMP se puede ver en las vidas de las comunidades a las que sirven, donde su compromiso con la atención pastoral y la proyección social aporta esperanza y apoyo espiritual. A pesar de los desafíos modernos, la CMP continúa llevando adelante su patrimonio de servicio y misión, encarnando la compasión y la dedicación de San Vicente de Paúl.

— – —

La Compañía de los Sacerdotes de la Misión es un ejemplo del poder de la fe y del servicio impulsado por la misión. A través de su compromiso permanente con las enseñanzas de San Vicente de Paúl, los sacerdotes de la CMP sirven como faros de esperanza en la tradición anglicana, ofreciendo atención pastoral, fomentando la evangelización y atendiendo las necesidades de las personas marginadas. En colaboración con la Familia Vicenciana, el trabajo de la CMP representa un legado vivo de caridad cristiana, resiliencia y abnegación.

Fuente: https://famvin.org/es/2025/01/15/la-compania-de-los-sacerdotes-de-la-mision-la-mision-anglicana-en-el-espiritu-de-san-vicente/?utm_source=facebook&utm_medium=jetpack_social

Sacramentos en la Misión Internacional de Bolivia

Desde la misión internacional en Bolivia, nuestro cohermano a la Provincia de Chile, el Padre Jorge Manrique Castro, C.M. nos comparte la alegre noticia de diversos sacramentos celebrados en nuestra comunidad cristiana, Bautizos, Primeras comuniones y Matrimonio. Fueron la ocasión de unión y alegría en esta región donde se misiona, evangeliza, y se comparte el carisma heredado por San Vicente de Paúl.

 

EN MEMORIA DON EVALDO CHÁVEZ HIJERRA (Q.E.P.D.)

publicado en: Iglesia, Noticias, Provincia, Reflexión | 0

El día de ayer martes 3 de diciembre, en horas de la mañana, partió a la Casa del Padre Dios, Don Evaldo Chávez Hijerra, papá del Padre Luis Chávez Savareses, actual vicario y antiguo párroco -entre 2001 y 2011- de nuestra parroquia San Vicente de Paúl de Playa Ancha.

Conocimos a Don Evaldo -que tenía 95 años al fallecer- por allá por el año 1994, cuando su hijo fue ordenado sacerdote y ya estaba destinado en esa parroquia. Muchos de nosotros pudimos compartir con él en innumerables ocasiones, ya que visitaba a su hijo en cada cumpleaños y en cada aniversario de ordenación, además de otras ocasiones. Supimos de su sencillez, de su sonrisa y de su silenciosa sabiduría.

Nos admiró su tremenda fortaleza, que le permitió llegar a tan avanzada edad. Esta fortaleza fue vencida finalmente, por el peso de los años, pero conservó su lucidez hasta el final. Aunque no podía ni alimentarse, ni hablar, durante este último casi mes y medio, dio ejemplo, a sus hijos, nietos y demás familiares, de fortaleza espiritual. de amor y de fe.

Murió rodeado del amor de los suyos y del recuerdo y la oración de todos los que lo conocimos y lo quisimos.

Don Evaldo ya descansa y pedimos que esté en los brazos del Padre. Pedimos fortaleza para sus hijos y familiares, especialmente para nuestro querido Padre Luis.

Los funerales de Don Evaldo tendrán lugar este jueves 5 de diciembre, a las 12 horas, en la ciudad de Puerto Montt.

Fuente: https://psanvicentedepaul.cl/2024/12/03/in-memoriam-don-evaldo-chavez-hijerra-q-e-p-d/

Una bendición muy peculiar en Porvenir

publicado en: Comunidades, Iglesia, Noticias | 0

Cómo todos los años, al concluir la semana del Párvulo hacemos la bendición de los peluches, que consiste en bendecir el juguete significativo y que les ayude a los niños a conectarse con Jesús que los ama y los protege.

Y como este año, los niños del Colegio María Auxiliadora invitaron a sus amiguitos de los otros jardines hicimos la bendición en el templo parroquial, dónde compartimos la Palabra de Dios, cantamos y recibieron la bendición de Dios, para ellos, sus familias y su juguete favorito.

Dejar que los niños vengan a mi dice Jesús y estás acciones los acercan a él.

 

Misión Internacional de Bolivia

No soy de aquí ni de allá… sino de donde Dios quiera que esté” (SVP).
Mi nombre es Jorge Manrique Castro, C.M., de nacionalidad boliviana, que formo parte del equipo Misión Internacional en  Bolivia, y pertenezco a la Provincia de Chile; fui ordenado sacerdote el año 1997, y ya cumplí las Bodas de Plata en el ministerio sacerdotal y misionero.
Me permito citar a nuestro fundado en su frase de no ser de aquí o de allá, sino donde Dios quiera que esté en mi labor misionera; luego de un periodo de 10 años en la misión de Cochabamba – Bolivia, donde la labor de acompañar, animar a los feligreses de la parroquia y desde luego a cada una de las ramas de la Familia Vicentina, lo cual me permitió ver la riqueza que se tiene como familia y también la necesidad de hacer presencia en cada uno de los momentos que se fueron dando a razón de mi trabajo en la parroquia, esto fue en el transcurso de los años 2019 – 2020.
A partir del año 2021 y luego de ese momento que nos tocó vivir como humanidad, el tiempo del Covid, y viendo las necesidades propias de cada lugar, pedí estar y ser parte de la comunidad misionera en Trinidad el Beni, en el TIPNIS Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Secure, donde la presencia de los misioneros esta dedicada a un gran territorio, que se comprende en mas o menos unas 32 comunidades, que se encuentran dispersas por todo este territorio; es así que llego a integrarme al equipo misionero en el año 2021, siendo todo un desafío, pues dejar el apacible clima de la ciudad de Cochabamba con 14 grados en su mínima y 29 grados en su máxima para llegar a sentir, los 35 o 40 grados de calor y mucha humedad propias del departamento del Beni.
Experiencia que acompaño con ir enriqueciéndome con lo propio del lugar y de cada una de las comunidades de los Ríos; estas pues se dividen en tres, Río Isiboro, Secure y Ichoa, en casi ninguno de ellos hay presencia de nuestra Iglesia, la cual ha sido acompañada por las comunidades de los Jesuitas y Franciscanos, tocándonos a nosotros los Vicentinos la ardua tarea de continuidad en el crecimiento de su fe, que está muy enraizada en su cultura, de hecho en mi se dio la ruptura de lo propio de occidente en cuanto a algunas de las celebraciones propias de nuestra Iglesia en el plano litúrgico, causando un sentido más pleno y vivencial del por qué aquello se debería hacer como signo de la gracias del resucitado al hacerse presente para ellos en la acción del preparado de cada uno de los momentos propios de las celebraciones de cada uno de los tiempo litúrgicos y también en los sacramentos, gran riqueza acompañada de sus tradiciones.
La urgencia de estar entre ellos es para seguir fortaleciendo su sentido de fe, de esperanza y caridad que se van dando de lo más hondo de su sentir en Dios como Padre creador de todo lo que les rodea, esto también implica el sentido de poder tener la grata y buena convivencia con ellos en sus festejos de sus santos patronos de comunidad, a los cuales les hacen participes de su sentido de comunidad que vive su ser cristiano, en cada uno de los sacramentos que piden y desean recibir en favor de sus hijos y ellos mismos al contraer matrimonio, sin dejar pasar la oportunidad de la bendiciones de sus propiedades como casas o herramientas de trabajo que en ellos hacen presente a sus fieles compañeros de trabajo en la tarea de ir con el ganado como son los perros, y sus caballos, ellos sumas todo a que Dios siempre los acompañe… y también sus compañeras en su labor de hogar y educar a sus hijos, eso sin desmerecer el hecho de hacer muchas labores de oficio de pesca o caza, siendo una contribución al sustento de sus hogares, la riqueza es diversa, como los frutos naturales que la misma tierra les proporciona, de  naranja, toronjas o pomelos, limón al igual que caña, yuca, plátano y desde luego el chocolate, tierra bendita como ellos la llaman y la cuidan, es ahí donde la labor misionera se hace presente junto a  ellos, en suplica y gratitud a Dios por todo lo recibido y la que es necesario para su sustento.
Descubrir su espíritu de buena convivencia, esto al ser recibido como uno mas de ellos en las comunidades, de experimentar los diferentes peligros y riesgos que conlleva el navegar por las aguas de los ríos, o la incomodidad persistente de los mosquitos, pero a pesar de ello, siempre habrá de ser mayor el gusto del encuentro tanto en los festivo de cada acontecimiento litúrgico como en el fraterno encuentro con cada uno de ellos, desde los mas ancianos llenos de experiencia de vida y acompañados de sus esposas, sin desmerecer las actitud de alegría y gozo de los niños y jóvenes, también de aquellos que son ya parte de las nuevas generaciones de padres, todos y cada uno de ellos orgullosos de su rol en la comunidad, es por eso que como misionero me ha tocada muy de cerca el saber culturizarme en lo que ellos proponen como lo propio y que ya está acompañado por la Iglesia por un largo tiempo, de ahí que el ser misionero por estas tierras es una riqueza que Dios me ha permitido sentir y vivir.
De las nuevas experiencias están, el hecho de aprender a manejar lancha o deslizador con motor fuera de borda, o también lo que es muy común entre ellos y es su medio de trasporte el peque-peque, pequeños motores que  se usa para los viajes por los ríos, de igual manera el ir conociendo un poco mas de la mecánica de este tipo de motores, y el cuidado al navegar por las aguas de los ríos, ya que siempre se puede llevar una sorpresa al chocar con un palo que no se ve por el color del agua o la escasez de agua en los ríos, que dan origen a las llamadas panduras, don el quedar encallado conlleva el bajar de la embarcación y ponerse a empujar para sacarla de ese lugar…
Agradecido de Dios por esta experiencia y cada momento que me permite vivirlo.

Misa en honor de Nuestra Señora de Coromoto

Los misioneros vicentinos, de la comunidad de la Alameda, con gran alegría han celebrado para y con la comunidad de hermanos venezolanos que asisten a la misa la Fiesta de Nuestra Señora de Coromoto, Reina y Patrona de Venezuela.

El domingo 8 de septiembre, se dio cita, a la que sería, la celebración de Nuestra Señora de Coromoto. A las 11:30am se dio inicio al Santo Rosario, para celebrar, a eso de las 12:30pm, a la tan esperada celebración Eucarística.

La Iglesia contó con una gran participación de hermanos venezolanos, también de colombianos y de otras nacionalidades y por supuesto, los chilenos, quienes celebraron con el mismo corazón y la misma fe, la fiesta de nuestra única madre, La Virgen María.

El templo fue adornado con los colores propios de la bandera de Venezuela y la imagen de la virgen fue engalardonada en el altar que se construyó para su fiesta. En cuanto a la celebración, esta fue presidida por el P. Gastón Otárola, visitador de la provincia. la guía y las lecturas, como la oración universal, estuvo a cargo de la comunidad venezolana.

Al terminar la Eucaristía, se dio paso a las «Gaitas venezolanas», música folclórica religiosa, que terminó de alegrar y coronar esta hermosa celebración.

La comunidad de hermanos, alegres por tener este espacio de celebración y agradecidos de los vicentinos, se organizaron para tener una próxima “cita” el domingo 17 de noviembre, fiesta de Nuestra Señora de Chiquinquirá.

 

Animando la Cultura Vocacional en Chile

El pasado miércoles 21 de agosto, aterrizó en Chile, el encargado de la Cultura Vocacional a nivel latinoamericano e internacional el P. Rolando Gutierrez, C.M. actual Vice Visitador de la Vice-Provincia de Costa Rica. El primer encuentro fue con los cohermanos de la casa central, donde, como es de costumbre, se recibió con una bienvenida y almuerzo, también participó en la celebración Eucarística de ese día en nuestra Iglesia San Vicente de Paúl, de Alameda.

El día viernes 23 de agosto se vivió el primer encuentro pastoral junto al P. Danilo Gallardo, C.M. encargado vocacional de la provincia de Chile, en la ciudad de Punta Arenas, Región de Magallanes específicamente en el Colegio La Milagrosa dirigido por la Hijas de la Caridad, estuvieron presentes la pastoral del colegio, alumnos y profesores. Una charla de motivación hacia la cultura vocacional.

Más tarde, en la Parroquia San Miguel Arcángel, en la misma ciudad de Punta Arenas, el P. Rolando compartió con la comunidad parroquial y su párroco, P. Pablo Vargas, C.M. También ahí, dictó una charla al grupo pastoral de la parroquia. Además, tuvo un saludo con los scouts y el domingo 25 de agosto presidió la misa en el templo parroquial.

 

 

Día lunes 26 de agosto, hizo una parada en la Región de los Ríos, donde compartió la vida comunitaria junto a los PP. Gabriel Fuentes y Cristopher Groff. Donde se realizó un encuentro vocacional para el equipo de pastoral y jóvenes de la Parroquia de Todos Los Santos.

De su visita por el sur, pasó a la Región de la Araucanía, donde estuvo presente la comunidad de Renaico – Collipulli, con los PP. Cristián Villalón y Misael Reyes, fue un compartir y encuentro fraterno con el equipo pastoral de ambas parroquias donde se motivó a los jóvenes y adultos que participaron del encuentro y se les invitó a tomar conciencia y asumir el compromiso cristiano frente a la realidad actual. Parroquia San Lorenzo y San Luis Gonzaga.

Luego visitó el Colegio Margarita Nasseau de Tomé, en la Región del Bio Bio, donde sostuvo un encuentro los delegados de pastoral y profesores de dicho establecimiento educacional y también las Hijas de la Caridad de la comunidad de Los Ángeles.

Posteriormente, el día viernes 30 de agosto vuelve a la cuidad capitalina de Santiago de Chile, para su encuentro en la Capilla de la Medalla Milagrosa; donde hacen vida las Hijas de la Caridad. en este encuentro se reunieron los delegados de pastoral de los colegios de Santiago, profesores y hermanas. Culminado el encuentro, se celebró la Eucaristía junto a los estudiantes, quienes, abrieron su corazón y asumieron compromisos para animarse en la vocación del cristiano.

Ese mismo día por la tarde, se vivió un encuentro en Casa Central, Iglesia San Vicente de Paúl, donde asistieron miembros la FAMVIN, la comunidad formativa del seminario con sus respectivos seminaristas, algunos miembros de la comunidad de la Iglesia, hermanas Hijas de la Caridad y otras dos religiosas.

El sábado 31 se trasladó al norte, y se sumó Sor María delValle H.C. y juntos van a la  Región de Coquimbo, La Serena. Donde junto al P. Rodis Christensen, C.M. en la Parroquia San Marcelino Champagnat, pudo conocer nuestro folklore, baile nacional, comida y comunidad. Durante el encuentro con el padre Rolando, se hicieron presente los grupos parroquiales y jóvenes de la zona.

Lunes 02 de septiembre, se realizó el encuentro en la Región de Atacama, Copiapó. En horas de la mañana se compartió con el Colegio San Vicente de Paúl, junto a los alumnos, encargados de pastoral, profesores, Hijas de la Caridad.

En horas de la tarde fue el encuentro en nuestra Parroquia Santísima Trinidad, junto al P. Alberto Torres, C.M. y todo su equipo de pastoral y jóvenes de su parroquia.

 

Martes 03 de septiembre, retornó a su país Costa Rica. 

 

 

Damos las gracias, a todos quienes ayudaron en la organización y ejecución de este Hito Vocacional, en nuestra provincia. Confiamos en lo aprendido, compartido y oramos juntos para que el dueño envíe operarios a su mies.

Mes Vicentino comienza con la memoria de los misioneros mártires de la Revolución Francesa

El mes de septiembre es calificado como el Mes Vicentino, no sólo porque este mes se celebra la Solemnidad de San Vicente de Paúl, en el aniversario de pascua o dies natalis, el día 27, sino también porque en el curso del mismo se celebra la memoria de varios otros santos y beatos vicentinos.

Es así como el día 2 de septiembre, se celebra la memoria de los Beatos Luis José François y sus compañeros mártires durante la Revolución francesa.

Luis José François nació el 3 de febrero de 1751 en Busigny (Francia).  Educado por los jesuitas, se sintió llamado a la vida religiosa. No tenía más de 15 años cuando ingresó a hacer parte de los hijos de San Vicente de Paúl, en la Casa Madre de San Lázaro de París. Ordenado sacerdote en 1773, en 1788 fue nombrado superior del Colegio Seminario de San Fermin en París, el colegio “des Bons Enfants”. A pesar de que los tiempos eran difíciles, se encargó de que el seminario continuara su vida regular. Escribió varias misivas contra la Constitución Civil del Clero, entre ellas una titulada Apología. Cuando la persecución ya hacía estragos, abrió las puertas del seminario de San Fermín a más de 90 sacerdotes y religiosos. Luego la casa fue invadida por los asaltantes, el beato Luis José François fue apresado y arrojado por una ventana: posteriormente lo mataron a golpes cuando estaba en el suelo, y su cadáver, como el de los demás, fue cruelmente profanado: era el 3 de septiembre de 1792.

Juan Enrique Gruyer nació el 13 de junio de 1792 en Dole (Francia). Siguiendo la llamada de Dios, se ordenó sacerdote en St. Cloud y se estableció en su ciudad natal. Aspirando a la perfección, a la edad de 37 años decidió hacer parte de los los Hijos de San Vicente de Paúl. Fue enviado a Argers. Nombrado vicario de Nuestra Señora de Versalles, se trasladó en 1794 a la parroquia de San Luis, donde lo sorprendió la Revolución. Expulsado de la parroquia por negarse a prestar el juramento civil, regresó a París, al seminario de San Fermín, el cual le abrió sus puertas y donde murió el 3 de septiembre de 1792 junto al beato Luis José, con quien compartió el sufrimiento y el martirio.

Nicolas Colin nació en Grennat, Haute-Marne (Francia), el 12 de diciembre de 1730.  Hizo sus votos en la Congregación de la Misión en 1749. Durante 22 años ejerció su ministerio misionero con fama de buen predicador. La Revolución lo expulsó de su parroquia por negarse a prestar el juramento civil. Huyó a París, donde encontró la muerte de los mártires en la cruel masacre del 3 de septiembre de 1792.

Juan Carlos Caron originario de Auchel-Pas-de-Calais (Francia), donde nació el 31 de diciembre de 1730. Hizo sus votos en la Congregación de la Misión en 1752. Durante 29 años se dedicó al ministerio de las misiones, siendo posteriormente párroco de Colegien, diócesis de Arrás. Como tantos otros, se negó a prestar el juramento civil, por lo que fue expulsado de su parroquia, y se refugió en París. Su muerte se une a la de los mártires de la cruel masacre del 2 y 3 de septiembre de 1792.

Pedro Renato Rogue nació en Vannes el 11 de junio de 1758. Hizo sus votos e ingresó definitivamente en la Congregación de la Misión el 26 de octubre de 1788. En su Bretaña natal se dedicó a ayudar a los católicos perseguidos hasta que fue arrestado mientras llevaba la comunión a un enfermo en la Nochebuena de 1795. Fue llevado a prisión ese mismo día, el 24 de diciembre, y permaneció allí hasta el 3 de marzo siguiente. Fue condenado a la guillotina.

Al final de este injusto proceso, fue llevado de nuevo a la cárcel, desde donde escribió su última carta a su anciana madre y a sus Hermanos de Comunidad, diciéndoles que iba a morir por la fe y que en ese momento se sentía feliz y contento de dar su vida por Cristo.Hubo varios intentos de sacarlo de la cárcel, mientras él pasaba la noche rezando y ayudando a los que, como él, habían sido condenados a muerte. Fue ejecutado en la guillotina el 3 de marzo de 1796, bajo la mirada de su anciana y santa madre.