III Asamblea Provincial 2026 de las Hijas de la Caridad

Bajo el lema “Artesanas de Paz y Esperanza”, las Hijas de la Caridad de la Provincia vivieron una intensa y fecunda experiencia de discernimiento, oración y fraternidad durante la realización de la III Asamblea Provincial 2026, encuentro que reunió a Hermanas provenientes de los cinco países que conforman la Provincia, junto a sacerdotes vicentinos e invitadas especiales de la Provincia del Perú.

La Asamblea comenzó con una solemne Eucaristía presidida por el P. Sergio Plana, C.M., Director Provincial, acompañado por el P. José Antonio González, Director General HC, y el P. Gabriel Naranjo, C.M., facilitador del encuentro. Las comunidades locales también participaron espiritualmente a través de conexión virtual vía Zoom.

Desde el inicio, el ambiente estuvo marcado por la alegría, la esperanza y la apertura al Espíritu Santo. Durante la motivación inicial se presentó el logo oficial de la Asamblea, adornado con cintas que representaban la diversidad cultural de la Provincia y la acción unificadora del Espíritu. La entronización de la Palabra, acompañada de música y danzas, invitó a las Hermanas a renovar la mirada y disponerse a nuevas formas de servicio y misión.

En su homilía inaugural, el P. Sergio Plana recordó las palabras del Papa Francisco: “La Iglesia no es una esfera, sino un poliedro”, destacando la riqueza de la diversidad para construir la unidad en la Iglesia y en la vida comunitaria.

Durante los distintos días de trabajo, las Hermanas profundizaron en el camino sinodal mediante la metodología de la “conversación en el espíritu”, evaluando el Documento Inter-Asambleas y compartiendo propuestas concretas para fortalecer la misión de la Compañía. También se presentó el informe de gestión de los últimos seis años por parte de la Visitadora Provincial, Sor María Elisa Ortiz Benítez, junto con el balance económico provincial, enfatizando el llamado a una economía solidaria y compartida.

La Asamblea estuvo enriquecida por profundas iluminaciones espirituales y pastorales. Destacó especialmente la reflexión del Padre Oscar Martín, SJ, titulada “Artesanas de Paz y Esperanza en América Latina”, donde invitó a las Hermanas a responder con audacia evangélica a las realidades de desigualdad, violencia y sufrimiento presentes en nuestro continente.

Cada jornada concluyó con celebraciones eucarísticas, momentos de oración y espacios recreativos fraternos preparados por las delegaciones de distintos países, fortaleciendo los vínculos de comunión entre las participantes mediante cantos, danzas tradicionales y expresiones culturales propias de cada pueblo.

La jornada de clausura estuvo marcada por la presentación y aprobación unánime del documento final de la Asamblea, así como por la votación de las propuestas para las futuras Consejeras Generales. En un ambiente de gratitud y esperanza renovada, las Hermanas reafirmaron su compromiso de regresar a sus comunidades como verdaderas artesanas de paz y esperanza al servicio de los más pobres y vulnerables.

Mensaje del Visitador Provincial

Reciban un saludo fraterno en este tiempo de asamblea. Que el Espíritu, que impulsó a San Vicente de Paúl y a Santa Luisa de Marillac, siga moviendo sus manos y sus corazones en este encuentro.

Me permito compartirles dos ideas de la Encíclica Pacem in Terris de San Juan XXIII para iluminarlas en esta Asamblea:

“La paz se construye sobre la verdad, la justicia, el amor y la libertad”. Hermanas, ustedes como hijas de San Vicente y Santa Luisa están llamadas a ser artesanas de esa paz concreta. Artesanas porque la paz no se hace con discursos, sino tejiéndola día a día en humildad, sencillez y caridad en las periferias donde están. En el rostro del pobre que visitan, en el niño que acompañan, en la mujer que escuchan, ustedes están poniendo los cimientos de esa paz.

“La misión de la Iglesia es ser signo y fermento de unidad entre todos los hombres”: aquí entra su identidad vicentina, ustedes no son religiosas, son misioneras de los pobres. San Vicente las envió a “vestir a Cristo en el pobre”. Santa Luisa les enseñó que la caridad debe ser ingeniosa, creativa, cercana. Ser misioneras de los pobres hoy es salir al encuentro, tocar la herida, dar esperanza donde parece que no queda nada. Así se hacen artesanas de esperanza: porque donde ustedes llegan, se enciende la certeza de que Dios no se olvida.

Hermanas, su lema no es sólo un lema bonito para una asamblea. Es una misión. Artesanas de paz, porque pacifican el corazón roto del pobre, artesanas de esperanza, porque anuncian con obras que el Reino de Dios ya está en medio de nosotros.

Que San Vicente y Santa Luisa les den manos fuertes para seguir tejiendo, pies ligeros para seguir saliendo, y corazón ardiente para seguir amando a los pobres, que son nuestros amos y señores. Gracias por su entrega silenciosa y constante. La Iglesia y el mundo las necesitan como signo vivo de que la paz y la esperanza todavía se construyen, punto a punto, persona a persona.

Especialmente en este tiempo de discernimiento, escucha de la Ruah cuenten con nuestra oración y las eucaristías ofrecidas para ustedes, por cada uno de los misioneros vicentinos de la provincia de Chile.

 

“La paz no baja del cielo sola,

no es nube que pasa y se va.

La paz se teje con manos lentas,

con hilo de justicia y de verdad.

 

La esperanza no grita en la plaza,

nace en lo pequeño, en el dar:

un saludo, un agua, un abrigo

para el que nadie va a mirar.

 

La esperanza nace en comunidad,

en el “nosotros” que no se quiebra.

En el pan partido entre todos,

en la palabra que alienta y deja huella.

 

Por eso tejen, por eso esperan,

sin pedir nada a cambio jamás.

Porque donde hay fraternidad

empieza a amanecer la paz.

 

Afectuosamente,

Fernando Macías Fernández, CM

Visitador Provincia de Chile

Con el corazón agradecido y el espíritu renovado, la III Asamblea Provincial 2026 culminó como un verdadero tiempo de gracia, discernimiento y envío misionero para toda la Provincia.

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