Via Crucis – Vicentino 2026

La pasión y la muerte de Jesucristo son de hecho, para San Vicente, Santa Luisa y todos los santos y beatos de la FAMILIA VICENTINA, el signo más grande del inmenso amor de DIOS hacia la humanidad.

La contemplación de la Pasión y Muerte de JESÚS, no es para ellos un simple ejercicio de piedad, sino que para cada uno de ellos es la meditación de la CRUZ, que es símbolo del amor de Dios revelado en JESÚS, es una ayuda para reconocer a Cristo en la persona de los pobres, en los sufrientes, y para comprender que al servirlos a ellos con amor y dulzura, servimos al mismo Señor.

Que al mirar la Cruz de Jesús, reconozcamos en ella a los pobres, nuestros amos y señores. Y que cada estación sea una ocasión para nosotros, de presentar al SEÑOR nuestras cruces de cada día, nuestras fatigas, cansancios, enfermedades, soledades, y Él nos conceda la fuerza para seguir sirviendo con amor, dulzura y alegría.

Que este Vía Crucis vicentino sea una ayuda para nuestra vida de piedad y para nuestros apostolados, enriqueciéndonos con la Palabra de Dios y con palabra de nuestros santos y beatos.

RITOS INICIALES

Por la señal, de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición:

Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, he ofendido a un Dios tan bueno. Yo Propongo firmemente no volver a pecar, y confió en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

1ª ESTACIÓN: NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO ES SENTENCIADO A MUERTE

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Lectura Bíblica____________________________

+ «Condujeron a Jesús atado y lo entregaron a Pilato.
Pilato le preguntó: ¿Eres tú el rey de los judíos? Jesús le contestó: Tú lo dices. Pilato lo interrogó de nuevo diciendo: ¿No respondes nada?
Mira de cuántas cosas te acusan. Pilato, entonces, queriendo complacer a la gente, les soltó a Barrabás y entregó a Jesús para que lo azotaran y, después, lo crucificaran.» (Mc 15,2-15)

+ «Así como por el delito de uno solo la condenación alcanzó a todos los hombres, así también la fidelidad de uno solo es para todos los hombres fuente de salvación y vida.» (Rom 18)

+ «Cuando era maltratado, él se sometía, y no abría su boca; como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría su boca. Sin defensa ni juicio se lo llevaron, y ¿Quién se preocupó de su suerte?» (Is 53,7-8)

 

Lectura Vicentina____________________________

SAN VICENTE DE PAÚL nos pregunta:

» Puede haber algo más razonable que dar nuestra vida por aquel que entregó tan libremente la suya por todos nosotros? Si Nuestro Señor nos ama hasta el punto de morir por nosotros, ¿por qué no vamos a desear tener esa misma disposición por él, para morir efectivamente si s e presenta la ocasión?.» (XI,258-259:290)

SAN JUAN GABRIEL PERBOYRE, compareció de rodillas ante el mandarín quien lo interrogaba así:

-Eres tú sacerdote de la religión cristiana?
-Sí, soy sacerdote y predicador de esta religión.
-¿Quieres renunciar a tu fe?
-Jamás renunciaré a la fe en Jesucristo.
Después el mandarín hizo poner un crucifijo en el
suelo y le dijo:
-Pisotea esa cosa.
-Resistiré hasta la muerte, pero no renegaré de mi fe; no pisotearé el crucifijo.
-Pues si no abjuras, te haré morir.
-Perfectamente. Seré feliz si muero por mi fe.
(Cf. La Cruz en el Celeste Imperio.pp 38,39/ F.Castillo, C.M)

SAN JUSTINO DE JACOBIS: Les escribe a sus queridos cristianos de Abisinia:

«Si quieren mi sangre, vengan, ábranme las venas y derrámenla totalmente: es toda suya, son sus dueños, moriré contento a sus manos. Si no desean darme tan ansiada muerte, quiero entonces dedicar a su bien lo que me resta de vida. » (De la alocución de san Justino de Jacobis a los cristianos de la ciudad de Adua)

Reflexionemos:

Jesús es traicionado, arrestado, sometido a un interrogatorio, a burlas, a desprecios; es coronado de espinas, y finalmente es condenado a morir en la Cruz. En el sufrimiento, en el desprecio, El se muestra valiente, fuerte, decidido, no responde con injurias, ni amenazas, sino con amor, entregándose a la voluntad de su Padre.

Quizás en nuestra vida diaria se levantan manos y voces en contra de nosotros, señalándonos, condenándonos, burlándose, enjuiciándonos. Aprendamos de la fortaleza y la valentía de Jesús frente a esas situaciones difíciles de la vida y del servicio.

Pidamos al Señor el don de la valentía, de la fortaleza y la generosidad no sólo para morir como testigos de la fe, sino para morir continuamente en el servicio y la entrega a los pobres cada día.
Repitamos… «Líbranos Señor»
De la cobardía e indiferencia…
De la falta de compromiso hasta las últimas consecuencias…
De la vida cómoda y segura….
De traicionar renunciar nuestros compromisos contigo y los pobres…
De temerle a la vida y a la muerte…

Oración

Señor Jesús, condenado por los hombres y entregado a la cruz para nuestra salvación, concédenos un corazón generoso, que te ame en los que necesitan conocerte y te anuncie fielmente hasta el fin de la vida.
Bendícenos para que seamos valientes testimonios de tu amor y así brille tu presencia y tu verdad en el mundo entero. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén

Alabada sea la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y los dolores de su santísima Madre al pie de la cruz.

2ª ESTACIÓN: NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO ES CARGADO CON LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Lectura Bíblica____________________________

+  «Se hicieron, pues, cargo de Jesús quien, llevando a hombros su propia cruz, salió de la ciudad hacia un lugar llamado La Calavera» (que en hebreo se dice «Gólgota»). (Jn 19,16b-17)

+ «El que quiera venir  por de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz de cada día y me siga.» (Lc 9,23-24)

+ «Andábamos todos errantes como ovejas, cada uno por su camino, y el Señor cargó sobre él todas nuestras culpas.» (Is 53,6)

Lectura Vicentina____________________________

SAN VICENTE DE PAÚL habla de los que seguían a Jesús:

«Muchos millares de personas, que le seguían para escucharle, lo abandonaron y se retira-ron, por no haber sido encontrados dignos de ser discípulos, ya que no le seguían dispuestos de la manera con que nuestro Señor decía que había que estarlo. No estaban en disposición de vencerse a sí mismos.» (XI 512)

SANTA ISABEL ANA SETON vivió muy pronto el misterio pascual en su vida. Haciendo frente a la viudez, escribe:

«Dios está con nosotros y, si los sufrimientos abundan, sus consuelos van a sobreabundar y superar todo lenguaje humano… No solamente estaba dispuesta a tomar mi cruz, sino también a abrazarla.» (Ecos de la Compañía, n° 2-febrero 2001,p.72)

SANTA LUISA DE MARILLAC: Escribiéndole a Sor Isabel Martín le dice:

«Ruego a nuestro amado Jesús Crucificado que nos sujete fuertemente a su cruz para que, unidas estrechamente a Él en su santo amor, nuestros pequeños sufrimientos y lo poco que hagamos, lo sean con amor y por su amor.»

Reflexionemos:

La Cruz es signo de condenación, de suplicio aplicado a los hombres como un castigo, pero Jesús transforma este signo, lo asume libremente y lo transforma en una muestra de su gran amor hacia nosotros; así la cruz deja de ser signo de condenación y pasa a se signo de redención, de amor que se sacrifica, que se dona.

Cada uno de nosotros tiene su propia cruz y muchas veces esa cruz personal somos nosotros mismos. Pero también está la cruz de la vida fraterna, la cruz del servicio, la cruz de cada día. Jesús nos dice «toma tu cruz y sígueme». Tomemos, pues, nuestra cruz con valor; ella puede ser instrumento de amor, de redención. Siempre que abrazamos la cruz con valor, somos premiados con la verdad que se oculta en la cruz.

Seamos discípulos capaces de vencer con fe y amor nuestras cobardías, «de vencernos a nosotros mismos». Asumamos nuestras vidas, nuestras debilidades, para cargar libremente la cruz de cada día.

Oración

Señor Jesucristo, fuerza de los santos y esperanza de los que sufren en el cuerpo y en el alma, ayuda y sostiene a los que cargan una cruz en su vida. Que fortalecidos se unan a ti y caminen esperanzados a tu presencia. Y a nosotros concédenos seguirte abrazando cada cruz que nos venga y que estemos siempre disponibles para ir donde tú amor nos envíe. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén

Alabada sea la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y los dolores de su santísima Madre al pie de la cruz.

3ª ESTACIÓN: JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Lectura Bíblica____________________________

+ «Cristo tenía que ser hecho en todo semejante a sus hermanos para llegar a ser un sumo sacerdote misericordioso y digno de confianza en las cosas de Dios, capaz de obtener el perdón de los pecados del pueblo. Precisamente porque él mismo fue sometido al sufrimiento y a la prueba, puede socorrer añora a los que están bajo la prueba.» (Hb 2,17-18)

+ «Fue despreciado y rechazado por los hombres, abrumado de dolores y habituado al sufrimiento: como alguien a quien no se quiere mirar, lo despreciamos y lo estimamos en nada.» (is 53,3)

+ «Los malvados, reflexionando equivocadamente dicen:
Porque si el justo es hijo de Dios, él lo asistirá Y lo librará de las manos de sus adversarios.
Probémoslo con ofensas y tortura:
Así veremos hasta donde lega su paciencia y comprobaremos su resistencia.» (Sab 2,18)

 

Lectura Vicentina____________________________

SAN VICENTE DE PAÚL mira el amor de Jesús hacia el Padre:

«Su norma era cumplir la voluntad de su Padre, y dice que para ello bajó a la tierra, no para hacer su voluntad sino la del Padre. !Oh Salvador! ¡qué bondad! ¡Cuánto brillo y esplendor darse al ejercicio de tus virtudes. Tú eres el Rey de la gloria, pero vienes a este mundo con la única finalidad de cumplir la voluntad del que te ha enviado.» (XI 149)

SANTA LUISA DE MARILLAC invita a aceptar los sufrimientos como Cristo:

«Para agradar a Dios no es necesario siempre gozo y consuelo, puesto que el Hijo de Dios hizo la obra de la salvación del mundo en medio de tristezas y dolores, y es muy razonable que si queremos tener parte en sus méritos, nos sobrepongamos y aceptemos los sufrimientos.»

SAN JUAN GABRIEL PERBOYRE nos invita a mirar el crucifijo:

«Se quejan algunos de que no saben meditar. Bastaría mirar cinco minutos al crucifijo con espíritu de fe, para sentirse penetrados de gratitud y amor a nuestro Señor y después a servirle mejor.»

Reflexionemos:

La cruz es pesada, Jesús se cansa y cae bajo el peso de la cruz, pero se LEVANTA, retoma la cruz con valor y humildad y continúa su camino.

Nosotros también nos cansamos, caemos. Eso nos recuerda que somos humanos y por lo tanto, frágiles. Pero lo importante es que a pesar del peso de la cruz, de los cansancios y fatigas de la vida, siempre tenemos que retomar el camino y continuar.

Estamos llamados a LEVANTARNOS y CAMINAR. Estamos llamados siempre a levantarnos y avanzar. El mismo Señor es quien nos dice:
«levántate y anda…» No tengamos miedo al peso de la vida, a la fatiga de la vida diaria, El nos llama a continuar nuestra vocación de servicio, a no dejarnos vencer por la fatiga y el cansancio.

Oración

Señor Jesucristo, Rey misericordioso, que para cumplir la voluntad del Padre aceptaste la humillación y el desprecio, mira nuestra pobre condición de pecadores y levántanos de nuestras faltas, de nuestros cansancios para continuar unidos a ti por medio del trabajo y la oración. Que en ellos te seamos fieles y sintamos una inmensa gratitud por cuanto sufriste por nosotros. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén

Alabada sea la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y los dolores de su santísima Madre al pie de la cruz.

4ª ESTACIÓN: SIMÓN DE CIRENE CARGA LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Lectura Bíblica____________________________

+ «Y a un tal Simón, natural de Cirene, el padre de Alejandro y de Rufo, que al regresar del campo pasaba por allí, lo obligaron a llevar la cruz de Jesús.» (Mc 15, 21)

+ «Hermanos, en el caso de que alguien carga en alguna falta, ustedes, que son espirituales, enderécenlo con espíritu de bondad. Cuídate: tú también puedes ser tentado. Ayúdense mutuamente a llevar sus cargas y así cumplirán la ley de Cristo.» (Gál 6,1-2)

+»El Señor te atienda el día de la angustia, te proteja el nombre del Dios de Jacob. El Señor te envíe socorro desde su templo, sea tu apoyo desde Sión.» (Sal 20 (19), 2-3)

 

Lectura Vicentina____________________________

SAN VICENTE DE PAÚL: Con todo mi corazón, padre, le recomiendo a él, a usted y a sus cruces, pidiéndole que le dé fuerzas para llevarlas hasta lo más alto de la montaña de su perfección, o bien que sea él mismo su celestial Cirineo, ayudándole a llevarlas, lo mismo que el otro Simón le ayudó a llevar la suya. (A GUILLERMO CORNAIRE, SACERDOTE DE LA MISION EN LE MANS, 20 de septiembre de 1650).

EL BEATO FEDERICO OZANÁM que devolvió al cielo todo lo que recibía, nos invita a que nos ayudemos:
«Ayudémonos unos a otros, con el ejemplo y el consejo. Esforcémonos porque nuestra confianza en la Gracia puede igualar a nuestra desconfianza en la naturaleza. Seamos fuertes incluso en los sufrimientos, ya que la debilidad es la enfermedad de los tiempos… debemos vivir lo que nos queda para el bien de los demás. No dejemos de hacer todo el bien que esté en nuestras manos».

SAN FRANCISCO REGIS CLET exhorta a sus hermanos misioneros a él encomendados:
«Más resiste el cordón si es trenzado». Estas palabras que profiere el Espíritu Santo nos muestran simbólicamente que la concordia y unión de los ánimos son el camino más seguro para llevar a cabo cualquier empresa a su fin. A esta doctrina se ajustan nuestras Reglas (XII, 7): «Todos y cada uno… se esforzarán por coincidir siempre en cuanto enseñen, digan o escriban.» (De su carta circular a los cohermanos misioneros a él encomendados: cr. M. Diminuid, Vie du venerable F.R.Clet, París, 1893, pp. 422-427)

Reflexionemos:

En este momento crítico, en que Jesús cae por el peso de la cruz, Simón Cirineo, se hace solidario con el dolor de Jesús. Alguien que es lejano se hace próximo, un extraño se convierte en buen samaritano.

La cruz de la vida se hace tanto más pesada, cuanto más solitaria es. Hace falta generosidad, basta que alguien se aproxime y esté a nuestro lado y nos ayude a aliviar el peso de la vida, el peso del servicio diario y cotidiano que muchas veces nos cansa, nos hace sentirnos solos. No son necesarios grandes discursos, o grandes actos heroicos; basta una mirada, una palabra al oído, un abrazo, una sonrisa y ese será el alivio en nuestro diario caminar, en nuestro diario servir.

Con un Cirineo la vida cambia de color ¿Soy un buen Cirineo para los demás?, ¿Me dejo ayudar por los Cirineos que llegan a mi vida? ¿Vivo un amor efectivo y afectivo?

Oración

Señor, Dios nuestro, bondad infinita, concédenos una mirada atenta que descubra las necesidades del prójimo. Haz que nuestras manos se abran generosas para asistir a los que soportan pesadas cargas en sus vidas.

Que en ti, Señor, seamos uno solo, que mutuamente nos ayudemos y edifiquemos. Danos siempre tu paz para trabajar unidos a favor de tu Reino, a favor de tus hijos más pobres que necesitan el alivio de tu palabra. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén

Alabada sea la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y los dolores de su santísima Madre al pie de la cruz.

5ª ESTACIÓN: LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Lectura Bíblica____________________________

+ «No tenía gracia ni belleza para que nos fijáramos en él, tampoco aspecto atractivo para que lo admiráramos.» (Is 53,2)

+ «Yo confío en ti, Señor: yo te digo: ¡Tu eres mi Dios!.
Mi destino está en tus manos,
Líbrame de los enemigos que me persiguen.
Que tu rostro resplandezca sobre tu siervo,
¡sálvame, por tu amor!» (Sal 31(30) 15-18)

+ «Escucha, Señor, mi clamor; ten piedad de
mí, atiéndeme.
Me dice el corazón: Busca su rostro.
Sí, tu rostro, Señor, es lo que busco;
No me ocultes tu rostro, no rechaces irritado a tu siervo.» (Sal 27,7-9)

Lectura Vicentina____________________________

SAN VICENTE DE PAÚL: nos invita a mirar con los ojos de la fe:
«No hemos de considerar a un pobre campesino o a una pobre mujer según su aspecto exterior, ni según la impresión de su espíritu, dado que con frecuencia no tienen ni la figura, ni el espíritu de las personas educadas, pues son vulgares y groseros. Pero denle la vuelta a la medalla y verán con las luces de la fe que son esos los que representan al Hijo de Dios, que quiso ser pobre; él casi no tenía aspecto de hombre en su pasión.» (XI, 725,771, 273)

SANTA LUISA DE MARILLAC comparte cómo ha sido su oración:

«Mi oración ha sido más de contemplación que de razonamiento, con gran atractivo por la Humanidad santa de Nuestro Señor y el deseo de honrarla e imitarle lo más que pudiera en la persona de los pobres y de todos mis prójimos.» («Correspondencia y escritos», Ceme, Salamanca, pp. 809-810)

EL BEATO FEDERICO OZANÁM nos recuerda que a los pobres los tenemos delante nuestro:

«A los pobres que vemos con una mirada humana, los tenemos delante de nosotros, podemos tocar sus llagas con nuestras manos y ver las heridas de la corona de espinas en su cabeza.»
A los pobres les dice: «Ustedes son nuestros amos y nosotros sus siervos; ustedes son la imagen sagrada de este Dios a quien no vemos.» (Carta a Luis Janmot, 3 de noviembre de 1836)

Reflexionemos:

Dios no quiso revelar su rostro de Señor omnipotente, creador, juez justo y santo, quiso manifestar su rostro de siervo que sufre, dándonos así pruebas evidentes de su amor.

Estamos llamados a ser contemplativos en la acción, ver la imagen de Dios en los rostros sufrientes sin nombres, ver en los pobres el rostro de Cristo, esos rostros nos interpelan, nos suplican y nos hablan. ¡Sí!, tenemos que dar siempre vuelta la medalla. Son millones de pobres, millones de rostros que suplican que gritan para que nos detengamos a atenderlos, a escucharlos y a servirlos; son rostros que necesitan nuestra contemplación y nuestra acción… ¿Soy consiente de este clamor?… ¿Soy un contemplativo en la acción?

Sólo seremos fieles a nuestra vocación de amor y servicio, si nos detenemos a servirlos con amor y dulzura, sanando sus heridas materiales y espirituales.

Oración

Señor Jesucristo, imagen de Dios Padre, muéstranos tu rostro y enséñanos a contemplarte en el silencio de la oración, en la vida cotidiana, en la meditación de tu palabra y en el apostolado.

Que te contemplemos en los que tienen su rostro herido y desfigurado por el hambre, la enfermedad y el abandono, Danos fe viva para encontrarte y atenderte con pronta caridad en estos hermanos nuestros.
Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén

Alabada sea la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y los dolores de su santísima Madre al pie de la cruz.

6ª ESTACIÓN: LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Lectura Bíblica____________________________

+ «Dios ha elegido lo que el mundo considera necio para confundir a los sabios; ha elegido lo que el mundo considera débil para confundir a los fuertes; ha elegido lo vil, lo despreciable, lo que no es nada a los ojos del mundo para aniquilar a quienes creen que son algo.» (I Co 1,26-28)

+ «Siendo de condición divina, no consideró codiciable el ser igual a Dios.
Al contrario, se despojó de su grandeza, tomó la condición de esclavo y se hizo semejante a los hombres.» (Fil 2,6-7)

+ «Él llevaba nuestros sufrimientos, soportaba nuestros dolores. Nosotros lo creíamos castigado, herido por Dios y humillado.» (Is 53,4)

Lectura Vicentina____________________________

SAN VICENTE DE PAÚL: «Nuestro Señor quiso experimentar en su propia persona todas las miserias imaginables… para señalarnos que podemos servirle en todos los pobres afligidos. Por eso quiso entrar en ese estado, para santificarlo lo mismo que a todos los demás» (IX 750)

SANTA JUANA ANTIDA THOURET, que ha puesto su confianza en Dios, le pide que nunca la deje de sostener:
«Tú sabes cuánto he sufrido en el pasado; me has ayudado con tu omnipotencia y tengo la plena convicción de que seguirás ayudándome para afrontar las presentes dificultades. Tú eres el Dios fuerte y sólo en Ti me apoyo. No te alejes de mí, Tú mismo serás mi fuerza y mi sostén.»

SANTA CATALINA LABOURÉ que ha tenido un encuentro intima con la Virgen María, recibe de ella este mensaje:
«Hija mía, Dios quiere encargarte de una misión. Tendrás muchas dificultades, pero las superarás todas pensando que lo haces por la gloria de Dios. Te sentirás atormentada hasta que se lo hayas dicho a aquel que está encargado de dirigirte. Te contrariarán. Pero recibirás la gracia necesaria. Dilo todo con confianza y sencillez. Ten confianza. No temas.» (Vida de Catalina Labouré, p. 62)

Reflexionemos:

Debilitado en el cuerpo, en la carne frágil, Jesús cae por segunda vez, pero lo hace con valentía. Así Jesús entra en comunión con los que caen por el cansancio, por la falta de esperanza, por la falta de alegría por vivir. JESÚS se transforma así en fuerza de los débiles, «El es nuestra fortaleza».

Jesús nos fortalece. Si Él se levanta nuevamente y continúa el camino, así también nosotros hemos de levantarnos y caminar, seguir adelante, aunque se haga pesado el servicio cotidiano de los pobres. ¡Hemos de seguir…! aunque te sientas solo o incomprendido por los que viven contigo. ¡Hemos de seguir!, porque Cristo es el único modelo a seguir y si El se ha levantado del cansancio humano, nosotros no tenemos mas que imitarle, porque CRISTO es la única REGLA de nuestra vida.

Que el ejemplo de Jesús, que asume las miserias del hombre, nos haga ser solidarios con los caídos de nuestro tiempo.

Oración

Tú, Señor, que sabes de nuestra pequeñez y aún así nos llamas, asístenos con tu gracia, bríndanos tu cercana compañía. En las dificultades, recuérdanos cuanto has sufrido por nosotros. Por tu misericordia levántanos para continuar con gran confianza trabajando en tu viña.

A los que viven lejos de ti, a los caídos, atráelos a tu presencia y muéstrales el camino de tu cruz que ha vencido a la muerte. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén

Alabada sea la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y los dolores de su santísima Madre al pie de la cruz.

7ª ESTACIÓN: LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Lectura Bíblica____________________________

+ «Lo seguía una gran multitud del pueblo y de mujeres, que se golpeaban el pecho y se lamentaban por él. Jesús se dirigió a ellas y les dijo:
Mujeres de Jerusalén, no lloren por mí; lloren más bien por ustedes y por sus hijos. Porque vendrán días en que se dirá: Dichosas las estériles, los vientres que no engendraron y los pechos que no amamantaron.» (Lc 23,28).

+ «Consuelen, consuelen a mi pueblo, dice tu Dios.
Dice tu Dios, Hablen al corazón de Jerusalén, grítenle que se ha cumplido su condena Y que está perdonada su culpa.» (Is 40,1-2)

+ «No hagan nada por rivalidad o vanagloria; sean, por el contrario, humildes y consideren a los demás superiores a ustedes mismos. Que no busque cada uno su propio interés, sino el de los demás. Tengan, pues, los sentimientos que corresponden a quienes están unidos a Cristo Jesús.» (Fil 2, 3-5)

Lectura Vicentina____________________________

SAN VICENTE DE PAÚL: define uno de los efectos de la caridad que es la compasión: «Consiste en no ver sufrir a nadie sin sufrir con el, no ver llorar a nadie sin llorar con él. Se trata de un acto de amor que hace entrar a los corazones unos en otros para que sientan lo mismo, lejos de aquellos que no tienen ninguna pena para el dolor de los demás, ni para el sufrimiento de los pobres.» (XI
560).

SAN JUSTINO DE JACOBIS: les escribe a sus queridos cristianos de Abisinia:
«Si están afligidos, los consolaré en nombre de Jesucristo. Si están desnudos, les daré mi ropa para que se vistan; si están hambrientos, les daré mi pan para que se sacien. Si están enfermos, los visitaré. Si quieren aprender lo poco que sé, se los enseñaré de mil amores.» (De la alocución de san Justino de Jacobis a los cristianos de la ciudad de Adua)

 

SANTA ISABEL SETON: «¡Qué decir de la alegría de mi alma ante la perspectiva de poder ayudar a los pobres, consolar a los afligidos!»

Reflexionemos:

Las mujeres compasivas se acercan a Jesús, lloran por Él y El no se siente solo. Es más, Él anima a esas mujeres en su tristeza, en su dolor, haciéndonos recordar: «Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados…» Jesús nos enseña a consolar a los pobres, a los tristes, a los agobiados; nos anima a que, a pesar de nuestros cansancios y tristezas, seamos solidarios con las tristezas y lágrimas de los demás, especialmente de los pobres.

Estamos llamados a eso, a ser signos concretos de amor y esperanza para los pobres de hoy, a alentar a los fatigados, a los oprimidos, a los cansados, a los que han perdido la fe y el amor a la vida. ¿Nos agobiamos tanto por nuestros problemas, cansancios y penas, que no somos capaces de ver el dolor de los demás, dolor que muchas veces es mucho mas terrible?

Oración

Padre de consuelo y compasión, acoge a tus hijos e hijas que viven en el dolor. Danos los sentimientos de Cristo, que no miró su propio bien sino el de los demás y que incluso en la vía dolorosa fue capaz de dar consuelo.
Que nuestra alegría esté más en dar que en recibir. Sé tú mismo la ganancia de nuestras obras y de los que necesitan ser consolados y asistidos con amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén

Alabada sea la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y los dolores de su santísima Madre al pie de la cruz.

8ª ESTACIÓN: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ 

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Lectura Bíblica____________________________

+ «El mensaje de la cruz, en efecto, es locura para los que se pierden; en cambio para los que están en vías de salvación, para nosotros, es poder de Dios. Pues lo que en Dios parece locura, es más sabio que los hombres; y lo que en Dios parece debilidad, es más fuerte que los hombres. (1 Cor, 18-25)

+ «Eran nuestras rebeldías las que lo traspasaban, y nuestras culpas las que lo trituraban. Sufrió el castigo para nuestro bien y con sus heridas nos sanó.» (Is 53,5)

+ «Se consumen de tristeza mis ojos, mi garganta y mis entrañas, pues se me va la vida en sufrimientos y los años en suspiros; mi fuerza se extingue por las penas y mis huesos se debilitan.» (Sal
31(30), 10-12)

Lectura Vicentina____________________________

SAN VICENTE DE PAÚL: destaca el celo ardiente de Margarita Naseau:
«Cuanto más trabajaba en la instrucción de la juventud, más se reían de ella y la calumniaban los aldeanos. Su celo iba siendo cada vez más ardiente. Tenía un despego tan grande, que daba todo lo que tenía, aun a costa de carecer ella de lo necesario.»

SAN JUAN GABRIEL PERBOYRE seis años antes de su muerte escribía:
«En cualquier instante en que el Padre Celestial tenga a bien llamarnos para ir hacia Él, hemos de estar preparados. Sería demasiado tarde esperar a la vejez o a una enfermedad grave o a la muerte repentina. Toda nuestra vida debe ser una preparación continua para una santa
muerte.»

SANTA JUANA ANTIDA THOURET invita a recibir la Cruz:
«Dios nos arranca el bastón de los hombres para darnos el de su santa cruz; debemos recibirlo con fe y con generosidad.» (1807)

Reflexionemos:

Jesús vuelve a caer; sin fuerzas, ya casi no puede seguir .. Sin embargo, por ese amor grande de Jesús hacia los hombres, ha de seguir adelante para darnos la salvación. El no tuvo pecado, pero libremente se hizo pecado por nosotros y vive la soledad, el cansancio, la debilidad, el signo de la condena en la cruz, para así redimir a todo el hombre y a todos los hombres. El es solidario, en su dolor y su caída, con los pobres, con los cal-dos, con los postergados de todos los tiempos.

Reconozcamos nuestras debilidades, nuestras miserias nuestras sombras, para que recibamos con fe y generosidad la gracia de Jesús, que con su amor y poder nos sanará y salvará. Que nuestro orgullo no sea un obstáculo para reconocer nuestras miserias; que nos desprendamos de todo lo que nos aparta del amor de Dios y de los pobres. Pidamos al Señor que siempre nos ayude a estar siempre preparados para encontrarlo en el servicio diario… y listos también, para el encuentro definitivo.

Busquemos siempre, en El, la ayuda y el consuel0… ¿Cuándo estoy cansado, fatigado, busco en El Señor Jesús la ayuda, la paz y el consuelo?… ¿A quién recurro cuando estoy cansado y agobiado?

Oración

Señor Jesucristo, te pedimos que tu cruz sea nuestra fortaleza. Que el abrazarla nos conceda una vida santa, agradable a tus ojos.
Que no detengan nuestro buen camino el clima adverso, las burlas, las calumnias, las humillaciones, ni nuestras propias pasiones. Antes bien, sintamos gozo de ejercer la caridad y soportarlo todo por tu nombre. Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén

Alabada sea la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y los dolores de su santísima Madre al pie de la cruz.

9ª ESTACIÓN: JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Lectura Bíblica____________________________

+ «Los soldados se apropiaron de sus vestidos e hicieron con ellos cuatro partes una para cada uno. Dejaron aparte la túnica. Como era una túnica sin costura, tejida de una sola pieza de arriba abajo, los soldados llegaron a este acuerdo: Es mejor que no la dividamos; vamos a sortearla para ver a quien le toca.» (Juan 19, 23-24)

+ «Puedo contar todos mis huesos; me miran con aire de triunfo, se reparten mis ropas, se sortean mi vestido.» (Salmo 22 (21) 18-19)

+ «Revístanse de sentimientos de compasión, de bondad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia… Y por encima de todo, revístanse del amor que es el vinculo de la perfección.» (Colosenses 3, 12-14)

Lectura Vicentina____________________________

SAN VICENTE DE PAÚL quiere que Jesucristo reine en nosotros:
«Procuremos, hermanos míos, hacernos interiores, hacer que Jesucristo reine en nosotros; busquemos, salgamos de ese estado de tibieza y de disipación, de esa situación secular y profana, que hace que nos ocupemos de los objetos que nos muestran los sentidos, sin pensar en el creador que los ha hecho, sin hacer oración para desprendernos de los bienes de la tierra.» (XI, 429-441)

SANTA CATALINA LABOURÉ nos relata una visión entristecedora acerca de Nuestro Señor:
«Nuestro Señor se me apareció como un Rey, con la cruz en el pecho, siempre en el Santísimo Sacramento… Era durante la misa, en el momento del evangelio. Me pareció que Nuestro Señor era despojado de todos sus ornamentos. Todo se cayó a tierra. Fue entonces cuando tuve los pensamientos más negros y más sombríos.» (Vida de Catalina Labouré.p 56/ René Laurentin)

SAN FRANCISCO REGIS CLET, con respecto a los pobres, escribe a un padre: » Los pobres sufren muchas privaciones. Quiera Dios que los pobres en bienes materiales sean ricos en el orden de la fe. Un misionero que vive entre los pobres ¿podrá, en conciencia, ambicionar comodidades?»
(Carta al P. Claudio F. Letonal. Clapvi año XXXVI n° 106 sept-dic 2000, p. 567)

Reflexionemos:

Jesús es llevado hasta el último punto de la degradación humana; quieren destruir su intimidad.
Así Jesús entra en solidaridad con aquellos que son violentados en su cuerpo, en su interioridad; aquellos que son torturados, flagelados, burlados. Hay millones de pobres que son despojados de todo, de su dignidad, del alimento, de la salud, de la educación, del trabajo. Y el despojo de Jesús es comunión con estos pobres.

Jesús se hizo tan pobre con los pobres, que se despojo de todo, no retuvo nada para si; se despojo haciéndose obediente hasta la cruz. Este vacío, esta desnudez, permite que él se llene de una plenitud perfecta en el amor. Hoy más que nunca hemos de recordar que, es necesario desnudarnos para resucitar, desprendernos de todo para ascender, para progresar…

¿De qué me tengo que despojar?… ¿de mis seguridades, de mi orgullo, de mi ambición, de mi egocentrismo…? Tenemos que desnudarnos de lo negativo de nuestra realidad, de lo negativo de nuestro mundo. Sólo así creceremos en el amor y en el servicio.

Oración

Señor Jesús, desnudado y humillado en el monte de la cruz, revístenos de tu espíritu, haznos hombres nuevos que sólo ansíen las riquezas del cielo y que tengan en Dios su tesoro. Que vivamos desprendidos de todo aquello que nos impida vivir para la expansión de tu Reino. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén

Alabada sea la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y los dolores de su santísima Madre al pie de la cruz.

10ª ESTACIÓN: JESÚS ES CRUCIFICADO

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Lectura Bíblica____________________________

+ «Eran las nueve de la mañana cuando lo crucificaron. Había un letrero en el que estaba escrita la causa de su condena: El rey de los judíos.
Con Jesús crucificaron a dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda.» (Marcos 15, 25-26)

+ «Dice Jesús: Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenarlo, sino para salvarlo por medio de él.» (Juan 3, 16-17)

+ «Me acorrala una jauría de perros, me cerca una banda de malvados: taladran mis manos y mis pies, puedo contar mis huesos.»
(Salmo 22 (21), 17-18)

Lectura Vicentina____________________________

SAN VICENTE DE PAÚL nos invita a tener pronta disposición para el sacrificio:
«Es necesario que nos pongamos totalmente al servicio de Dios y al servicio de la gente; hemos de entregarnos a Dios para esto, consumirnos por esto, dar nuestras vidas por esto, despojarnos, por así decirlo, para revestirnos de nuevo; al menos, querer estar en esta disposición si aún no estamos en ella; estar dispuestos y preparados para ir y para marchar adonde Dios quiera.» (XI, 536, 281-282)

SANTA LUISA DE MARILLAC que ha valorado el sufrimiento, destaca a quienes acompañan a Jesús con la cruz: «La petición que hace el mal ladrón me ha hecho pensar que no conocemos el valor de los sufrimientos; y la del bueno, el mérito que hay en honrar la justicia, confesar la verdad y en la oración.» (pensamientos de Santa Luisa, p.18)

EL BEATO MARCO ANTONIO DURANDO bellamente nos habla del Calvario:
«El Calvario es el monte de los amadores, y las llagas abiertas de Jesús crucificado son el asilo y la morada de las palomas del Señor. Quien no gusta de estar en el Calvario ni recogerse en esas llagas, jamás será un verdadero amante de Jesús… El Calvario fue donde se formaron en el amor las santas y santos que pueblan el cie-lo.» (Vincentiana, año 47. n° 2 .marzo-abril 2003, p. 82)

Reflexionemos:

Dios asume la cruz, porque quiere nuestra liberación de las cruces de cada día. Si, Jesús es crucificado… y esa cruz, que era signo de la obra del pecado y no del amor de Dios, es transformada. El la abraza con amor y la convierte para la humanidad en signo de esperanza y salvación. La Cruz con Cristo deja de ser signo de muerte y se transforma en signo de vida y salvación.

Pero hoy sigue habiendo crucificados en el mundo y la sociedad… son muchos, cientos y mi-les, los que viven la pasión, el dolor; los que son crucificados por el hambre, por la soledad, por la enfermedad; hay muchos que sufren algún vicio del cual no pueden liberarse tan fácilmente. ¡Si!… Hay muchos que siguen clavados a sus cruces.

A esos hermanos nuestros tenemos que anunciarles la cruz de Jesús, la cruz que da vida y salvación. Ellos no pueden esperar, ellos nos necesitan.

Oración

Señor, Dios nuestro, aquí nos tienes, al pie de la cruz acompañando a tu Hijo Amado. Atráenos hacia a Ti como lo has prometido. Que actualicemos el sacrificio de la cruz en cada Eucaristía y que nuestras vidas sean ofrendas agradables a tus ojos.

Amén

Alabada sea la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y los dolores de su santísima Madre al pie de la cruz.

11ª ESTACIÓN: LA VIRGEN MARÍA A LOS PIES DE LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Lectura Bíblica____________________________

+ «Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la mujer de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo a quien tanto amaba, dijo a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Después dijo al discípulo: Ahí tienes a tu madre. Y desde aquel momento, el discípulo la recibió como su-ya.» (Juan 19,25-27)

+ «Entonces, Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó a grandes voces:
Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. Pero ¿Cómo es posible que la madre de mi Señor venga a visitarme?» (Lucas 1, 30-33)

+ «Simeón bendijo a los padres de Jesús y dijo a María, su madre:
Mira, este niño hará que muchos caigan o se levanten en Israel. Será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón.» (Lucas 2, 34-35)

Lectura Vicentina____________________________

SAN VICENTE DE PAÚL invita a las sirvientas de los pobres que miren a María Madre: «¡Qué honor estimarse madre de unos hijos cuyo Padre es Dios!
Y como tales, sentir mucho gusto en servirles, en hacer todo lo que se pueda por conservarlos. En esto se parecen en cierto modo a la Santísima Virgen. Cuando tengan mucho cuidado de esos pobres niños y les den todo lo que necesiten, entonces ocuparán el lugar de sus verdaderas madre.»

SANTA LUISA DE MARILLAC se ofrece a la Virgen María:
«Soy toda tuya, Santísima Virgen, para ser más completamente de Dios. Y pues te pertenezco, enséñame a imitar tu santa vida, mediante el cumplimiento de lo que Dios quiere de mí.» (Correspondencia, p. 670)

SANTA CATALINA LABOURÉ nos describe de su aparición de la Virgen:
«Se formó en torno a la Virgen como un marco, un poco ovalado… pareció que el óvalo daba la vuelta. Vi el reverso de la medalla: la letra M coronada por una cruz; debajo, dos corazones: uno rodeado de una corona de espinas, el otro, atravesado por una espada. María, Jesús…. dos sufrimientos unidos para nuestra redención.»

Reflexionemos:

San Vicente, Santa Luisa, nuestros santos y beatos vicentinos, no escribieron libros de carácter mariano, no hicieron grandes escritos sobre la presencia de la Virgen en sus vidas y servicios. Pero lo que no podemos olvidar es que cada uno de ellos conto en su diario caminar y en su diario servir con la presencia de María.

Ella se convirtió para cada miembro de la Familia Vicentina, en Madre, protectora y modelo a seguir.

Miremos, en esta estación, a María, como la mujer fiel hasta las últimas consecuencias, pues nada y nadie la apartó de la cruz de su Hijo. Ella es la mujer fuerte, llena de esperanza, que enfrenta el dolor de su corazón. Que ella nos ayude a enfrentar con paz y esperanza los dolores, los sufrimientos, las cruces de tantos hermanos, de tantos pobres que encontramos en el camino de la vida. Que ella, nuestra Señora de los dolores, nos siga animando para consolar los dolores del pobre de hoy.

Oración

Con toda humildad reclamamos tu ayuda; tú que conoces nuestra debilidad y ves nuestro corazón, dígnate suplir con tus súplicas lo que dejemos de hacer por nuestra impotencia y negligencia, y puesto que es tu amado Hijo nuestro Redentor, de quien has recibido las heroicas virtudes que has practicado en este mundo, une el espíritu de nuestras acciones a su santa presencia, para gloria de su santo amor.»

Amén

(Cf. Correspondencia, p-6)

Alabada sea la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y los dolores de su santísima Madre al pie de la cruz.

12ª ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Lectura Bíblica____________________________

+ «Hacia el mediodía las tinieblas cubrieron toda la región hasta las tres de la tarde. El sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad. Entonces Jesús lanzó un fuerte grito y dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y dicho esto, expiró.» (Lucas 23, 44-46)

+ «Y en su condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo exaltó y le dio el nombre que está por encima de todo nombre.» (Filipenses 2, 7-9)

+ »¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado? Mis gemidos están lejos de ti, mi Salvador. Tengo la garganta seca como una teja y la lengua se me pega al paladar; me has hundido en el polvo de la muerte.» (Salmo 22(21) 1,16)

Lectura Vicentina____________________________

SAN VICENTE DE PAÚL le enseña a un misionero que la identificación con Cristo debe ser total:
«Acuérdese, padre, de que vivimos en Jesucristo por la muerte de Jesucristo, y que nuestra vida tiene que estar oculta en Jesucristo y llena de Jesucristo y que para morir como Jesucristo hay que vivir como Jesucristo.» (I, 320)

SANTA LUISA DE MARILLAC tiene el deseo de imitar a Jesús en su muerte: «Me vino al pensamiento que debía mirar a Nuestro Señor en los últimos instantes de su vida; lo que más me sirvió de lección fue su última palabra: Padre, en tus manos entrego mi espíritu, dándoseme a entender que no debía hacer ninguna cosa importante sin esta relación; y su última acción, que fue inclinar la cabeza, debía servirme de advertencia para no fijarme en mirar tantas cosas y para condescender humildemente.» (Sta. Luisa de Marillac, correspondencia y escritos. p 818)

SANTA CATALINA LABOURÉ en vísperas de la revolución la invade un soplo simbólico y profético que representa el triunfo de la cruz se me apareció con toda su belleza.
» Nuestro Señor estaba como si acabase de morir. La corona de espinas en la cabeza, los cabellos esparcidos en la corona por detrás, la cabeza inclinada del lado del corazón. La llaga del costado derecho… me parecía tener como tres dedos de ancho y caían de ellas gotas de sangre. La cruz me parecía de una madera preciosa, extraña, cubierta de oro o dorada.» (Vida de Catalina Labouré, p.1 46/ René Laurentín)

Reflexionemos:

Jesús quiso sufrir hasta las últimas consecuencias. Bebió el cáliz hasta el fin, hasta la muer-te. Y todo esto, movido por su gran amor, y solidaridad. Asume todo lo que el hombre es, no sólo la vida, los sufrimientos, la soledad, el trabajo, sino incluso la misma muerte. Pero en esta agonía de gritos, de exclamaciones humanas, triunfa la vida, y terminan diciendo: «Padre, en tus manos entrego mi espíritu.»

Para muchos, la muerte es lo más terrible:
es miedo, es oscuridad, porque la acción del pecado en nosotros impide ver a la hermana muerte como la puerta que nos lleva a la vida eterna.
Cristo murió para resucitar; seamos testigos entre los pobres de un Dios de la vida, de un Dios fiel que no nos abandona, ni siquiera en la hora de la muerte.

Oración

Señor Jesucristo, que has vivido sufrimientos en tu Pasión y a lo largo de tu ministerio, danos un espíritu, que por amor a ti, todo lo soporte en la vida y se una a tu cruz que redimió al mundo. Escóndenos dentro de ti, haznos posesión tuya. Que nuestro amor sea como el tuyo, para poder decir también al Padre «en tus manos encomiendo mi espíritu» Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén

Alabada sea la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y los dolores de su santísima Madre al pie de la cruz.

13ª ESTACIÓN: JESÚS ESBAJADO DE LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Lectura Bíblica____________________________

+ «Pilato se extraño de que Jesús hubiera muerto tan pronto y, llamando al oficial romano, le preguntó si había muerto ya. Informado por el oficial romano, entregó el cadáver a José de Ari-matea. Este compró una sábana, lo bajó, lo envolvió en la sábana.» (Marcos 15, 44-46)

+ «Jesús respondió: Es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo. El pan de Dios viene del cielo y da la vida al mundo. Entonces le dijeron:
Señor, danos siempre de ese pan. Jesús les contestó: Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no volverá a tener hambre; el que cree en mí nunca tendrá sed.» (Juan 6, 32-35)

+ «Al entrar en este mundo, dice Cristo: No has querido sacrificio ni ofrenda, Pero me has formado un cuerpo; No has aceptado holocaustos ni sacrificios por el pecado. Entonces yo dije: Aquí vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad.» (Hebreos 10, 5-7)

Lectura Vicentina____________________________

SAN VICENTE DE PAÚL se detiene a contemplar el sufrimiento de Cristo:
«Hermanos míos, les ruego a todos que piensen en aquel horrible tormento, la pesadez de su cuerpo, la rigidez de sus brazos, el rigor de los clavos, el número y delicadeza de sus nervios. /Qué dolor; hermanos míos! ¿Es posible imaginar mayor dolor? si quieren meditar en todos los excesos de su pasión tan amarga, admirarán cómo pudo y cómo quiso padecerlos aquel que no tenia que hacer más que transfigurarse en el Calvario, lo mismo que lo hizo en el Tabor, para hacerse temer y adorar.» (XI, 480-481)

SANTA ISABEL ANA SETON escribe al futuro obispo de Baltimore sobre su adhesión a la Iglesia Católica:
«Estaba totalmente absorta en recoger todas las energías de mi alma para recibir en la santa Eucaristía la prenda de la eterna felicidad… En aquel instante me pareció haber sido admitida a una nueva vida y a aquella paz que está por encima de todo sentimiento. Con David yo exclamo: «Tú has salvado mi alma de la muerte, mis ojos de las lágrimas, mis pies de la caída.» (Al P. Jean de Cheverus, abril de 1805)

EL BEATO MARCO ANTONIO DURANDO guiado por la contemplación del Cristo sufriente, exhortaba:
«Hay que tener siempre presentes los ejemplos de la vida de Jesucristo…La contemplación de Jesús humillado, de Jesús pobre, de Jesús azotado, de Jesús coronado de espinas, de Jesús crucificado, cambia el sufrimiento en gozo.» (Vincentiana, año 47-n°2. marzo-abril 2003, p.83)

Reflexionemos:

El Padre Dios le dio fuerza y valor a su Hijo, el cual pudo decir: «nadie me quita la vida, yo la doy por mi mismo». Asumió la pasión y la muerte por amor al hombre y el mundo entero, «Sólo por amor, los pobres perdonaran el pan que les damos, sólo por amor, tiene sentido seguir a Cristo hasta las últimas consecuencias.

Tengamos siempre presente el ejemplo de la vida y muerte de Jesús. Eso nos ayudará a cambiar todo lo que no corresponde al seguimiento de Jesucristo. El mismo nos dará la fuerza para ser fieles hasta el final, en nuestra vocación de servicio y amor. Con Jesús, la cruz es otra cruz; es una nueva cruz; es la cruz de la esperanza, de la redención.

¿Contemplo en mi vida la cruz de Jesús?… ¿Sigo los ejemplos de Jesús?
Contemplemos a este Jesús que murió fuera de la ciudad, en la periferia. Con El salgamos también afuera, salgamos fuera de nosotros, fuera de mi yo, de mi ego, de mis cosas, de mi mundo, ya que Dios nos quiere fuera de nosotros mismos.

Oración

Señor Jesús, verdadero pan bajado del Cielo y partido para nosotros, danos siempre hambre de tu Cuerpo. Que con devoción y grande fe nos acerquemos siempre al sacramento de la comunión.
Que nuestros labios anuncien tu muerte y resurrección y la salvación que nos traes. Que nuestro testimonio sea esperanza para los pobres, para los que llevan una vida de dolores. A los que necesitan alimento, dales el pan, a lo que viven lejos de ti dales el deseo grande de alimentarse de ti. Tú que vives y reinas, por los siglos de los siglos.

Amén

Alabada sea la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y los dolores de su santísima Madre al pie de la cruz.

14ª ESTACIÓN: JESÚS ESBAJADO DE LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Lectura Bíblica____________________________

+ «Cerca del lugar donde fue crucificado Jesús había un huerto y, en el huerto, un sepulcro nuevo en el que nadie había sido enterrado. Allí pues, depositaron a Jesús dado que el sepulcro estaba cerca y era la víspera de la fiesta de pascua.» (Juan 41-42)

+ » Por el bautismo hemos sido sepultados con Cristo quedando vinculados a su muerte, para que así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por el poder del Padre, así también nosotros llevemos una vida nueva. Porque si hemos sido injertados en Cristo a través de una muerte semejante a la suya, también compartiremos su resurrección.» (Rom6,4-5)

+ «Lo arrancaron de la tierra de los vivos, lo hirieron por los pecados de mi pueblo; lo enterraron con los malhechores, lo sepultaron con los malvados, aunque él no cometió ningún crimen ni hubo engaño en su boca.» (Isaías 53, 8-9)

Lectura Vicentina____________________________

SANTA LUISA DE MARILLAC deseaba servirle a Dios ocultamente:
«Tengo que aprender a mantenerme oculta en Dios con ese deseo de servirle sin buscar para nada el testimonio de las criaturas y la satisfacción de su comunicación, contentándome con que Dios verá lo que quiero ser para Él.» En un retiro toma una resolución: «Buscar a Jesús en el sepulcro, es decir, en las aflicciones y abandonos…»

BEATO FEDERICO OZANÁM afirma al atardecer de su vida: «Si alguna cosa me consuela al dejar la tierra sin haber hecho lo que hubiera deseado, es que no he trabajado jamás para obtener las alabanzas de los hombres, sino al servicio de la ver-dad.» (Vincentiana. Año 41, n° 3, p140)

SANTA JUANA ANTIDA THOURET: » Toma como modelo de humildad y de obediencia a tu adorable salvador que se sometió al Padre celestial hasta la muerte y muerte de cruz».

Reflexionemos:

Jesús muere como todos y es sepultado como todos. Así solidariza con la soledad del hombre en la tumba, asumiendo no sólo la muerte, sino las consecuencias que ella encierra. La sepultura ya no es fría, sino llena de vida, de la vida de Dios. La muerte es una aparente pérdida; la vida va más allá de este cuerpo que habitamos aquí en la tierra. La muerte no es el final de la vida.

Estamos llamados a convertir nuestras tristezas, a convertir nuestras muertes, en signos de vida y de una vida plena en Dios. Que la muerte de Jesús por amor, nos ayude a recordar que al final de la vida seremos juzgados en el amor y en nuestro caso, en el amor a los pobres, pues a ellos nos hemos consagrado. Levemos, pues, a nuestros sepulcros, miles de nombres pobres que hemos amado y servido, porque ellos serán nuestra garantía para el cielo.

Oración

Señor Jesús, tú que lleno de amor, cumpliste la voluntad de tu Padre Amado, hasta las últimas con-secuencias: Tú que has querido asumir la vida y la muerte del hombre, su soledad, su aflicción, su dolor, incluso la muerte, te pedimos nos concedas la fuerza, la sabiduría y la constancia en el amor y servir a nuestros Amos y señores, hasta las últimas consecuencias. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén

Alabada sea la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y los dolores de su santísima Madre al pie de la cruz.

15ª ESTACIÓN: JESÚS RESUCITA A LA VIDA PLENA

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Lectura Bíblica____________________________

+ «Cristo resucitó de entre los muertos como el primero de los que murieron. En Cristo todos resucitan» ( | Co 15,20-21).

+» Ellos le dijeron a las mujeres: ¿Por qué buscan entre los muertos al que vive?. No está aquí. ¡RESUCITÓ! » (Lc. 24, 5-6)

+ «Y en ese mismo momento se levantaron para volver a Jerusalén. Allí encontraron reunidos a los once y a los de su grupo. Estos les dijeron: »
¡Es verdad! El Señor RESUCITÓ«, y se dejó ver por Simón» (Lc 24,33-34).

Lectura Vicentina____________________________

SAN JUSTINO DE JACOBIS: » Nuestro punto de cita, como bien lo sabes, está en el cielo, en el paraíso que nuestro Señor Jesucristo nos ha conquistado. y preparado, con sus indecibles padecimientos »

STA. JUANA ANTIDA THOURET » ¡Oh hermoso cielo. Patria nuestra!. Un  Día esperamos vivir en él también nosotras. Sí Divino Jesús, lo esperamos de tu infinita misericordia. Queremos ir al cielo porque ésta es la herencia que nos has adquirido y prometido».

BEATA ROSALÍA RENDU: Llamada la «buena madre» por su entrega a los más pobres de París, relata un sueño: «Me vi, en sueños, ante el tribunal de Dios, que me recibía con gran severidad e iba a pronunciar mi condenación, cuando, de pronto, me encontré rodeada por una multitud de personas que llevaban viejas botas, zapatillas, gorros,…
que los presentaban a Dios y le decían:» ésta es la que nos dio todo esto». Entonces Jesucristo, volviéndose hacía mí, me dijo: «¡En vista de todas estas cosas dadas en mi nombre, te abro el Cielo!
¡Entra aquí para la eternidad!»

Reflexionemos:

La resurrección de Jesús es el triunfo de los que esperan contra toda esperanza, de los que creen sin ver, y de los que aman lo que está más del hombre. Dios, por la resurrección, mostro que allá, lo invisible, Jesús le da la plenitud a la vida puede transformar lo antiguo en nuevo, la muerte en vida. Por eso, el misterio pascual que celebramos en cada Eucaristía, es la unidad entre la muerte y la vida, es un decirle al mundo y a los pobres que la muerte deja de ser terrible, porque DIOS la ha vencido.

¡Si morimos es para resucitar! ¡El cielo es nuestra patria definitiva! y como dice la Tradición vicentina, junto con Jesús resucitado, estarán los pobres, cientos de ellos, que nos abrirán las puertas del cielo.

Oración

Señor Jesús, tú eres el Resucitado, Tú eres nuestra PASCUA. Tú has triunfado sobre la muerte y el pecado. A ti te confiamos, con humildad y sencillez, todo lo que hacemos por la salvación de los pobres y en el servicio a la Iglesia. Que Tu gracia y tu bondad nos tengan en cuenta, para la Vida Eterna, todo lo que hacemos movidos por tu amor y por el amor de los pobres. A ti sea el Honor y la Gloria por los siglos de los siglos.

Amén

Alabada sea la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y los dolores de su santísima Madre al pie de la cruz.

COMUNICACIONES

MISIONES VICENTINOS – PROVINCIA DE CHILE

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